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CONVIVENCIA PARA 1º, 2º y 3º ESO

Miraflores de la Sierra 24, 25 y 26 de noviembre.

Tendremos un fin de semana de convivencia en la casa «El Colladito» de Miraflores de la Sierra (Madrid) los días 24, 25 y 26 de noviembre. El precio es de 55 euros, incluye transporte y pensión completa. Está dirigida a chicos y chicas de 1º, 2º y 3º de la ESO de todos los grupos de la parroquia que abarcan esa edad y también aquellos que se quieran apuntar aunque no estén en los grupos. Será un fin de semana para compartir la fe, rezar, divertirse, jugar, … Es importante que se especifiquen las alergias, si las hubiera, sobre todo las referentes a la alimentación. 

Material: Biblia, Cuaderno y boli, saco de dormir, bolsa de aseo, ropa para el fin de semana (llevar también algo de abrigo), y calzado deportivo.

Una vez inscritos en la web https://goo.gl/forms/Dpd6EfFg9pBa9sQI3 hay que llevar la autorización http://stbc.es/wp-content/uploads/2017/10/aut_miraflores.pdf firmada y el dinero y entregarlo en el despacho parroquial antes de la convivencia.

 

 

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Convivencia 4ºeso y 1ºbach en Navalperal de Pinares (27, 28 y 29 de octubre)

Tendremos un fin de semana de convivencia en la casa «El Colladito» de Navalperal de Pinares (Ávila) los días 27, 28 y 29 de octubre. El precio es de 55 euros, incluye transporte y pensión completa. Está dirigida a chicos y chicas de 4º de la ESO y de 1º de Bachillerato de todos los grupos de la parroquia que abarcan esa edad y también aquellos que se quieran apuntar aunque no estén en los grupos. Será un fin de semana para compartir la fe, rezar, divertirse,…   

Inscribirse en https://goo.gl/forms/qB2PIfPCgxkm0AO03 

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AVISOS DOMINGO XXVI del Tiempo Ordinario

1.- El próximo fin de semana, días 6, 7 y 8 de octubre, tendrá lugar la tanda de Ejercicios Espirituales para jóvenes a partir de 2º Bachillerato. Las inscripciones hay que hacerlas a través de la web de la Parroquia.

2.- Todas las actividades de la Parroquia: catequesis de 1ª comunión, confirmación, planazo de los viernes, adoración al Santísimo, cursos de afectividad, etc., arrancan ya este mes de octubre. En el hall de entrada hay un díptico con la información de todo lo que la Parroquia os ofrece. Podéis pasar por el despacho para informaros y apuntaros en las que queráis participar.

3.- El lunes 2 de octubre comienza la adoración al Santísimo de 20:30 a 21:30 horas. La exposición del Santísimo de los jueves de día completo empezará a partir del día 19 de octubre en el que ya estarán organizados los turnos de adoración. Todos aquellos que los jueves queráis acompañar al Señor, podéis inscribiros en la hoja pegada en la puerta de salida en el turno que queráis o en los despachos. 

4.- El próximo martes 3 de octubre la Misa de 20:00 se celebrará en la Cripta.

5.- La Misa de despedida de D. Jorge, que como sabéis se traslada a la Parroquia de las Tablas, será el próximo domingo día 15 de octubre a las 20:30 horas.

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Horarios de invierno

Misas Mañana Tarde
Laborables 7:25 y 10:00 20:00
Sábados y vísperas 10:00 y 11:30 20:00
Domingos y festivos 10:00, 11:30 y 13:00 19:00 y 20:30

Confesiones:   media hora antes de cada Misa

Despacho parroquial Mañana Tarde
Laborables 10:30 a 13:30 17:30 a 20:30
Sábados 10:30 a 12:30
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Ejercicios espirituales 2017-2018

Apuntarse en https://goo.gl/forms/aTx2pN4TvdCa1ftC3   

JÓVENES
6 al 8 de octubre: Los impartirá D. Andrés en la casa de oración “la Concepción» Navas de Riofrío.
3 al 5 de noviembre Los impartirá D. José Antonio Álvarez en ECR Arturo Soria
5 al 10 de diciembre Los impartirá D. Pedro J. Lamata (jóvenes) en ECR Arturo Soria
23 al 25 de febrero Los impartirá D. Jesús Zoyo Pérez en Cubas de la Sagra. (Jóvenes y Adultos) 

ADULTOS
16 al 18 de febrero Los impartirá D. Andrés García Serrano ECR Navas de Riofrío
13 al 15 de abril Los impartirá D. Jesús Zoyo Pérez La Cerca, Los Molinos
27 de abril al 2 de mayo organiza Acción Católica (no se conoce director) ECR Arturo Soria

 

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TOMA DE POSESIÓN DEL NUEVO PÁRROCO

El próximo domingo día 10 de Septiembre en la Misa de las 13:00, tendrá lugar la toma de posesión de D. Andrés como nuevo párroco, presidida por el Vicario. A la salida todos juntos podremos tomar un aperitivo. Es un momento importante para dar gracias a Dios por la parroquia que nos ha regalado.

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23 JUNIO 2019 SOLEMNIDAD DEL CUERPO Y SANGRE DE CRISTO

Hermanos:
Yo he recibido una tradición, que procede del Señor y que a mi vez os he transmitido:

Que el Señor Jesús, en la noche en que iban a entregarlo, tomó un pan y pronunciando la Acción de Gracias, lo partió y dijo: «Esto es mi cuerpo, que se entrega por vosotros. Haced esto en memoria mía.» Lo mismo hizo con la copa después de cenar, diciendo: «Esta copa es la nueva alianza sellada con mi sangre; haced esto cada vez que bebáis, en memoria mía.»

Por eso, cada vez que coméis de este pan y bebéis de la copa, proclamáis la muerte del Señor, hasta que vuelva.

PRIMERA CARTA DE PABLO A LOS CORINTIOS 11, 23-26

EVANGELIO LUCAS 9, 11B-17

En aquel tiempo, Jesús se puso a hablar a la gente del Reino de Dios, y curó a los que lo necesitaban.

Caía la tarde y los Doce se le acercaron a decirle: –Despide a la gente que vayan a las aldeas y cortijos de alrededor a buscar alojamiento y comida; porque aquí estamos en descampado.

El les contestó: –Dadles vosotros de comer.

Ellos replicaron: –No tenemos más que cinco panes y dos peces; a no ser que vayamos a comprar de comer para todo este gentío. (Porque eran unos cinco mil hombres.)

Jesús dijo a sus discípulos: –Decidles que se echen en grupos de unos cincuenta.
Lo hicieron así, y todos se echaron. El, tomando los cinco panes y los dos peces, alzó la mirada al cielo, pronunció la bendición sobre ellos, los partió y se los dio a los discípulos para que se los sirvieran a la gente.

Comieron todos y se saciaron, y cogieron las sobras: doce cestos.

RETABLO MAYOR DE LA IGLESIA DE LAS RELIGIOSAS JERÓNIMAS DEL CORPUS CHRISTI

Popularmente conocido como el convento de LAS CARBONERAS por la imagen de María Inmaculada encontrada en una carbonería y que hoy está en un pequeño retablo lateral, la iglesia del Corpus Chisti está situada en las Plazas del Conde de Miranda y del Cordón. Fue fundado en 1607 por donaciones de Beatriz Ramírez de Mendoza (1556-1626). Tiene convento de clausura de las religiosas Jerónimas. Es uno de los poquísimos templos que ha llegado hasta nosotros sin sufrir los avatares de los siglos; entre incendios y guerras, prácticamente todos los templos de Madrid cuentan una historia azarosa.

Podemos visitar el templo que está permanentemente abierto al público, con exposición del Santísimo; acaso por esta circunstancia el silencio oracional se mantiene en medio del sigiloso tránsito de las numerosas personas que acuden hasta el lugar con fines únicamente “culturales y turísticos”. Diferentes retablos laterales han sido restaurados recientemente, también podemos contemplar interesantes pinturas en los cuadros de sus laterales.

Para centrar este DOMINGO DE LA SOLEMNIDAD DEL CUERPO Y LA SANGRE DE CRISTO, quiero resaltar su RETABLO MAYOR, fechado en 1622. Retablo de madera dorada y policromada, estructurado en tres calles, un cuerpo principal, con amplio ático y su predela o banco. El retablo fue realizado por el granadino, afincado en Madrid, Antón de Morales y terminado en 1622.

En la calle central del cuerpo del retablo podemos admirar el lienzo de la ÚLTIMA CENA pintado por Vicente Carducho. Es de una composición que mueve a la oración contemplativa para esta fiesta del CORPUS. La serenidad y profundidad del cuadro, la fuerza del contraste de los colores, atención de los apóstoles a las palabras y gestos de Jesús, el Señor (Carducho pintó el momento de la comunión de los apóstoles), son una voz que reclama nuestra presencia en el cuadro, en la vida de Jesús, en la participación activa de su tarea de salvación.

En la calle lateral izquierda está la escultura de San Jerónimo como cardenal y el lienzo con Santa Teresa ante Cristo flagelado; en la calle lateral derecha, la escultura de San Juan Bautista y la pintura de San Francisco de Asís y en Buen Pastor.

El ático presenta en su parte central en grupo escultórico del CALVARIO: CRISTO muerto en la CRUZ y a sus pies MARÍA, madre de Jesús y, desde este momento y ya para siempre, madre nuestra; y SAN JUAN EVANGELISTA. El viernes santo está expresado con la crudeza de la soledad y la muerte, pero también con la fuerza de la fe, la esperanza, la confianza, la entrega, la maternidad… A la izquierda está la escultura de San Miguel Arcángel y en la derecha el Ángel de la Guarda.

Figuras de pequeños ángeles exentos anuncian la victoria del bien y de la vida. El Espíritu Santo con forma de paloma y la figura del Padre Dios coronan el remate del retablo.

En la predela vemos pintados dos jarrones, uno a cada extremo y, de izquierda a derecha, las imágenes de los santos Agustín, Ana, Domingo, Joaquín, Clara, Gregorio, Lorenzo y Esteban.

En todos los lugares podemos recoger nuestro corazón para encontrar silencio, meditación, oración; hoy recomiendo este templo y su retablo para una visita sosegada en la Semana del Corpus Cristi o en cualquier ocasión.

Javier Agra.

16 JUNIO 2019 SOLEMNIDAD DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD

EVANGELIO JUAN 16, 12-15

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Muchas cosas me quedan por deciros, pero no podéis cargar con ellas por ahora; cuando venga él, el Espíritu de la verdad, os guiará hasta la verdad plena. Pues lo que hable no será suyo: hablará de lo que oye y os comunicará lo que está por venir.

Él me glorificará, porque recibirá de mí lo que os irá comunicando.
Todo lo que tiene el Padre es mío. Por eso os he dicho que tomará de lo mío y os lo anunciará.

TRINITAS PATERNITAS TETRAMORFOS

IGLESIA DE SAN NICOLÁS DE TUDELA

En esta fiesta de la Santísima Trinidad, la Iglesia propone para la lectura del evangelio un breve texto según san Juan del discurso de Jesús durante la Última Cena. Esta amplia parte del evangelio, desde el capítulo trece hasta el final, se conoce como el Libro de la Gloria; además del momento de la Última Cena también se llama así el relato de la Pasión y Resurrección.

Está cumplida la Pascua. Hoy celebramos la Fiesta de Dios que es Santísima Trinidad –Padre, Hijo y Espíritu Santo–. En la pintura y en la escultura, la Santísima Trinidad, está amplísimamente presente. Presento una de las pocas imágenes que el arte Románico ha expresado con este motivo, llamado TRINITAS PATERNITAS, situada en el tímpano de la iglesia de SAN NICOLÁS DE TUDELA, Navarra. En España, además de ésta que aquí acompaño, solamente existe otra Trinitas Paternitas en el tímpano de la iglesia de Santo Domingo, Soria; mientras que en el Pórtico de la Gloria de Santiago de Compostela, en Santo Domingo de la Calzada y en el Monasterio de Silos, están situadas en una de sus columnas.

Por más que será notorio para todos los lectores, digo que las palabras en latín no llevan las tildes que usamos en nuestro idioma; pero sabed que Trinitas Paternitas se pronuncia en su acentuación esdrújula.

La Santísima Trinidad se sitúa en posición vertical. El Padre está coronado y ocupa el mayor espacio dentro de la almendra o mandorla románica, tiene en brazos a Jesús, el Hijo con aspecto de persona joven pese a su tamaño reducido. Esta presentación de Jesús niño, las más de las veces en brazos de María su madre, pero con rostro adulto es muy frecuente en el románico. El Espíritu Santo, al que le falta la cabeza, en forma de paloma corona la imagen de la Santísima Trinidad.

Estamos ante un relieve realizado con delicadeza y maestría. El tiempo, la serenidad, la delicadeza con que trabajaban la mayor parte de los anónimos artistas del Románico es digno de admiración asombrosa; su vida entera estaba dedicada a la gloria de Dios.

Esta imagen es un Pantocrátor. Es Tetramorfos “cuatro formas” porque están esculpidas también las cuatro formas de los símbolos de las cuatro versiones del evangelio: Mateo con el humano, Marcos con el león, Lucas con el toro, Juan con el águila.  Las figuras laterales parecen representar al rey David y al profeta Isaías: recordamos que Jesús es descendiente del citado rey, mientras que Isaías nos legó multitud de “profecías” sobre el Mesías, además de los “cánticos” del Siervo sufriente que identificamos con Cristo. Añado que el tímpano de San Nicolás de de Tudela es del siglo XII y que el resto del templo ha sido reformado en diversas ocasiones durante diferentes siglos.

Javier Agra.

9 JUNIO 2019 FESTIVIDAD DE PENTECOSTÉS

Secuencia
Ven, Espíritu divino, manda tu luz desde el cielo.
Padre amoroso del pobre; don, en tus dones espléndido;
luz que penetra las almas; fuente del mayor consuelo.
Ven, dulce huésped del alma, descanso de nuestro esfuerzo,
tregua en el duro trabajo, brisa en las horas de fuego,
gozo que enjuga las lágrimas y reconforta en los duelos.
Entra hasta el fondo del alma, divina luz, y enriquécenos.
Mira el vacío del hombre, si tú le faltas por dentro;
mira el poder del pecado, cuando no envías tu aliento.
Riega la tierra en sequia, sana el corazón enfermo,
lava las manchas, infunde calor de vida en el hielo,
doma el espíritu indómito, guía al que tuerce el sendero.
Reparte tus siete dones, según la fe de tus siervos;
por tu bondad y tu gracia, dale al esfuerzo su mérito;
salva al que busca salvarse y danos tu gozo eterno.

 EVANGELIO JUAN 20,19-23

AL anochecer de aquel día, el primero de la semana, estaban los discípulos en una casa, con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo:
«Paz a vosotros». Y, diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió: «Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo». Y, dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo:
«Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos».

PENTECOSTÉS, TIZIANO

Cincuenta días después de RESURRECCIÓN terminamos el TIEMPO DE PASCUA con esta celebración del Domingo de Pentecostés. El Espíritu Santo, enviado por el Padre, comunicó a los apóstoles la enseñanza entera y la novedad que Jesús, el Hijo, había traído a esta tierra. El Espíritu Santo continúa entregando a los seguidores de Jesús, el Cristo, toda la vida del Padre Dios.

De entre la variedad de pinturas que ilustran este acontecimiento de PENTECOSTÉS, fundacional de la Iglesia, presento para esta ocasión el cuadro de TIZIANO (Véneto 1490 – Venecia 1576). Estamos una de las grandes figuras del renacimiento italiano que adquirió nombre y fama ya en una edad muy joven, tanto que se cuenta de él que llegó a falsear la fecha de su nacimiento para presentarse de más edad y parecer más venerable. Pintó para diferentes monarquías europeas; en el Museo del Prado conservamos un amplio catálogo de su producción; muy admirado por sus coetáneos hasta conocerlo como “el sol entre las estrellas”, verso con el que finaliza “El Paraíso de La Divina Comedia” de Dante; fue pintor oficial de la República de Venecia durante sesenta años, hasta su muerte.

PENTECOSTÉS, lo pintó en 1546 para el templo de Santa María della Salute, Venecia. Ejemplo claro del dominio prodigioso del color lleno de vida y luminosidad de la generalidad de su obra. Podemos contemplar la soltura poderosa de los trazos de sus pinceles, la delicadeza en la mezcla y distribución de colores. El cuadro de Pentecostés es, por todas estas razones, un prodigio de fascinación para los sentidos.

Describe el acontecimiento que conocemos por el capítulo dos del libro de los Hechos de los Apóstoles. En un interior que semeja la bóveda celeste, la escena se llena de resplandor por los rayos del Espíritu Santo y las lenguas de fuego que se posan en movimiento sobre la cabeza de cada uno de los asistentes. Tiziano, pintó a María y a las otras mujeres que se citan en diferentes lugares del Nuevo Testamento después de resucitar Jesús, pintó a los doce apóstoles en el movimiento y la convulsión que supone recibir el Espíritu Santo para afirmarse en la fe, para consolidarse en la oración y en la comunidad, para salir con fuerza a la misión de anunciar a Cristo Resucitado.

Las diferentes expresiones de los apóstoles, de las mujeres, de María son una atracción para el espectador. Parece querer decir el autor que todas las personas del cuadro y todas las personas de todos los tiempos, recibimos el mismo Espíritu Santo para el enriquecimiento común según las capacidades “los carismas” de cada persona.

El Espíritu Santo es el vértice de la composición de la pintura, que se nos ofrece como un triángulo que es, una vez más, recuerdo simbólico de la Santísima Trinidad. Tiziano une en este cuadro las dos formas simbólicas con que representamos al Espíritu Santo: en forma de paloma como recordamos en el Bautismo de Jesús y otros acontecimientos; en forma de lenguas de fuego que se posa sobre la cabeza de cada uno de los seguidores de Jesús por el bautismo.

Javier Agra.

2 JUNIO 2019 ASCENSIÓN DEL SEÑOR

EVANGELIO LUCAS 24,46-53

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Así estaba escrito: el Mesías padecerá, resucitará de entre los muertos al tercer día y en su nombre se predicará la conversión y el perdón de los pecados a todos los pueblos, comenzando por Jerusalén. Vosotros sois testigos de esto. Yo os enviaré lo que mi Padre ha prometido; vosotros quedaos en la ciudad, hasta que os revistáis de la fuerza de lo alto.»  Después los sacó hacia Betania y, levantando las manos, los bendijo. Y mientras los bendecía se separó de ellos, subiendo hacia el cielo. Ellos se postraron ante él y se volvieron a Jerusalén con gran alegría; y estaban siempre en el templo bendiciendo a Dios.

ASCENSIÓN – PIETRO PERUGINO

EL Tiempo de Pascua camina este domingo en su séptima semana y nos ofrece la FESTIVIDAD DE LA ASCENSIÓN de Jesús al cielo. El acontecimiento lo narra el evangelio de Marcos 16, 19-21; también lo leemos en Lucas 24, 50-53 –hoy leemos este evangelio– y en el libro de Los Hechos de los Apóstoles 1, 9-11, escrito por Lucas. Jesús les promete el envío de Espíritu Santo que les dará fortaleza para anunciar por todo el mundo la RESURRECCIÓN; después se va al Padre. Comenzará el tiempo de la Iglesia.

Son muchos los pintores que han plasmado en sus lienzos este momento. Hace dos años presenté la pintura de “El Greco” y este año ofrezco la “ASCENSIÓN” de PIETRO PERUGINO. Pietro de Cristóforo Vanucci, nació hacia el año 1448 en Città della Pieve, localidad de Perugia de donde toma el sobrenombre nuestro pintor. Murió en Fontignano, también de Perugia, en marzo de 1524. Es uno de los grandes pintores del renacimiento, maestro de Rafael. Tiene algún fresco en los museos Vaticanos y otros nombrados cuadros, fundamentalmente por diferentes localidades de Italia.

Esta ASCENSIÓN la pintó hacia el año 1498 como una de las tablas del Políptico de la Ascensión para el templo de San Pedro de Perugia, hoy se encuentra en el MUSEO MUNICIPAL DE LYÓN.  

La figura de Cristo ocupa gran parte de la obra, de presencia serena y elegante, con trazos definidos, sitúa al espectador ante una figura etérea y dulce, una llamada al sosiego meditativo. La luminosidad general de esta tabla llena de fortaleza y entusiasmo al espectador, que escucha las palabras de Jesús, el Cristo: “vosotros sois testigos de todo esto”, id por el mundo, anunciad la Resurrección.

Silencio y armonía, contemplación y envío son sensaciones de quien contempla esta Ascensión del Perugino. En la filacteria de los dos ángeles que lo acompañan, suenan de nuevo las palabras que dicen los ángeles según Los Hechos de los Apóstoles: “¿Qué hacéis hay plantados mirando al cielo?” “Jesús volverá como lo habéis visto marcharse”, mientras los cuatro ángeles músicos cantan y acompañan con instrumentos a la muchedumbre de ángeles que revolotean y acompañan la Ascensión.

María, con mirada segura y dulce, preside a los apóstoles y a las mujeres testigos de este acontecimiento y de la vida de Jesús, que desde ahora serán los testigos de la Resurrección en todos los confines de la tierra. La luminosidad llena de matices apenas perceptibles, la serenidad llena de recogimiento, la fortaleza de rostros y manos, los detalles casi imperceptibles de los clavos en uno de los pies y la llaga en el costado resucitado de Cristo, los árboles y la vegetación apenas insinuada por encima de la cabeza de los apóstoles en un horizonte interminable… hacen de esta pintura un lugar de entusiasmo y serenidad. Llenan el corazón y el alma del espectador de la necesidad de apoyarse en el vuelo resucitado del autor de la vida para construir una tierra nueva donde el Reino de Dios sea paz universal.

Javier Agra.

 

26 MAYO 2019  VI DOMINGO DE PASCUA

EVANGELIO JUAN 14, 23-29

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: El que me ama guardará mi palabra y mi Padre lo amará y vendremos a él y haremos morada en él.
El que no me ama no guardará mis palabras. Y la palabra que estáis oyendo no es mía, sino del Padre que me envió. Os he hablado ahora que estoy a vuestro lado; pero el Paráclito, el Espíritu Santo, que enviará el Padre en mi nombre, será quien os lo enseñe todo y os vaya recordando todo lo que os he dicho. La Paz os dejo, mi Paz os doy: No os la doy como la da el mundo. Que no tiemble vuestro corazón ni se acobarde. Me habéis oído decir: «Me voy y vuelvo a vuestro lado.» Si me amarais os alegraríais de que vaya al Padre, porque el Padre es más que yo. Os lo he dicho ahora, antes de que suceda, para que cuando suceda, sigáis creyendo.

ROSETÓN DE LA IGLESIA DE SAN SALVADOR CIFUENTES (GUADALAJARA)

Este DOMINGO VI DE PASCUA presenta la Iglesia una despedida de Jesús con la promesa del Espíritu Santo. Para nosotros el evangelio sucede cada día, es la actual presencia activa que nos une al acontecimiento de “aquel tiempo”, nuestro caminar nos conduce hacia la casa del Padre lo mismo que caminaron nuestros antepasados en la esperanza cierta de la fe.

Este Rosetón que hoy pongo a vuestra consideración está en el templo de San Salvador de Cifuentes, Guadalajara, sobre la portada de Santiago. Templo iniciado en el estilo Románico, decorado según el pensamiento del estilo Gótico, tiene también algún aporte posterior del Renacimiento y aún del Barroco. Como numerosos templos de nuestra geografía, seguramente es muy poco conocido.

El Rosetón es un apostolario en cristal de colores, como todo rosetón y toda vidriera de la época. El Espíritu Santo se posa sobre las cabezas de los doce apóstoles entre los que es frecuente incluir a San Pablo, quien como sabemos no convivió con el grupo pero encontró y conoció a Jesús desde una profunda experiencia; en ocasiones también está Matías, que ocupó el puesto dejado por Judas Iscariote; Jesús ocupa el centro mientras que la edificada elevación del templo mueve la vista del visitante hacia el Padre. Una composición dedicada a Dios, Santísima Trinidad en cuyo seno vivía la cristiandad y la sociedad de aquel momento de un modo natural.

Del templo y de las obras de su cuidadosa terminación, como de muchas asombrosas y bellísimas construcciones de la época del Románico y del Gótico, no conocemos el nombre de los autores; eran personas que dedicaban su vida a la alabanza de Dios, ponían todo su espero incluso en el refinamiento de los pequeños detalles, porque la presencia de la divinidad lo envuelve todo, nada queda oculto a su vista.

Nosotros somos parte de esa misma historia de Salvación que comenzó con la vida, la cruz, la Resurrección de Cristo, el Espíritu Santo y la primera Iglesia de los apóstoles. Hoy también estamos nosotros con Jesús Resucitado y nos dice: “El Espíritu Santo que enviará el Padre en mi nombre será quien os lo enseñe todo y os vaya recordando todo lo que os he dicho” (Juan 14, 26).

Los apóstoles del Rosetón de la iglesia de San Salvador de Cifuentes son colorida luz transparente del Padre Dios hacia este mundo y camino de todos nosotros hacia la casa del Padre.

Javier Agra.

 

19 MAYO 2019 V DOMINGO  DE PASCUA

EVANGELIO JUAN 13, 31-33A. 34-35

Cuando salió judas del cenáculo, dijo Jesús: –Ahora es glorificado el Hijo del Hombre y Dios es glorificado en él. (Si Dios es glorificado en él, también Dios lo glorificará en sí mismo: pronto lo glorificará). Hijos míos, me queda poco de estar con vosotros. Os doy un mandamiento nuevo: que os améis unos a otros como yo os he amado. La señal por la que conocerán que sois discípulos míos, será que os amáis unos a otros.

CRISTO RESUCITADO – BRAMANTINO

Estamos en el V DOMINGO DE PASCUA. En estas fechas, el Señor Jesús nos recuerda con certeras y breves pinceladas la esencia de su evangelio: “Amaos unos a otros como yo os he amado. En eso conocerán todos que sois mis discípulos”.

BRAMANTINO (Bartolomeo Suardi) fue un pintor del Renacimiento italiano (nació en Milán 1465, ciudad en la murió 1530). Pintó este CRISTO RESUCITADO hacia el año 1490. Pasó a formar parte de la colección Thyssen-Bornemisza en 1937, actualmente se expone en el MUSEO THYSSEN de Madrid.

De este Cristo resucitado podemos admirar el uso del volumen si nos fijamos en el manteo o sábana que lo cubre, que da la sensación de formar relieves diversos. Ya en esta obra de juventud está asentada la atención de Bramantino a la perspectiva, donde contemplamos diferentes planos todos trabajados con acertada terminación; su tratamiento de la arquitectura está también aquí apuntado en el conjunto que forma la tumba vacía, tratado como si fuera parte de una edificación.

El tono luminoso del cuadro está remarcado por la luz plateada de la luna en el amanecer del día de la Resurrección. Jesucristo Resucitado está con su blanquísima vestidura de la victoria sobre el mal y sobre la muerte, en su mano izquierda y en el costado se aprecian las señales del clavo y la lanza ya a punto de cicatrizar, mientras en la mano derecha y en todo el resto del cuerpo ya quedan señales del sufrimiento personal. Bramantino está contando al espectador que Jesús, el Cristo ha vencido y Dios Padre lo ha Resucitado para que también nosotros resucitemos con Él.

Pero nos detenemos en su rostro y lo vemos preocupado, en medio de su firme confianza en el futuro, porque aún falta nuestro convencimiento, nuestra lucha personal, nuestra conversión comunitaria, porque aún su victoria no ha florecido para todas las personas. Resuenan a cada instante las palabras del Señor de la Vida: “Amaos unos a otros” hasta la muerte si es necesario, hasta la segura Resurrección.

Al fondo en tonos claros, se apunta una barca con su mástil en forma de cruz, tal vez con las redes para pescar: la Resurrección del Señor Jesús ha de anunciarse a todas las gentes, hasta que todos lleguen al conocimiento de la verdad y formen parte del Reino de Dios que es vida plena para cada una de las personas, para las familias, para las comunidades, para los pueblos y la naturaleza entera.

El rostro de Cristo es nuestra oración. Es la presencia de la Iglesia en este mundo que espera y sufre, que trabaja y ora, que camina hacia adelante y mira a su pasado, que vive la fidelidad al Maestro desde el esfuerzo y la comprensión, desde la misericordia y el encuentro, en la esperanza de la Resurrección.

Javier Agra.

 

12 MAYO 2019 DOMINGO IV DE PASCUA

EVANGELIO JUAN 10,27-30

En aquel tiempo, dijo Jesús: «Mis ovejas escuchan mi voz, y yo las conozco, y ellas me siguen, y yo les doy la vida eterna; no perecerán para siempre, y nadie las arrebatará de mi mano. Mi Padre, que me las ha dado, supera a todos, y nadie puede arrebatarlas de la mano del Padre. Yo y el Padre somos uno.»

EL BUEN PASTOR   CRISTÓBAL GARCÍA SALMERÓN

Estamos en el IV DOMINGO DE PASCUA y la Iglesia nos presenta la lectura de Juan 10, 27 – 30 que nos muestra a Jesús como BUEN PASTOR. Muchos escritos de los diferentes libros de la Biblia recogen esta atmósfera del pastoreo y sus implicaciones. Jesús resume esta amplitud de simbolismos para presentarse a Él mismo como el definitivo Pastor del pueblo salvado que camina hacia las praderas de la Resurrección.

No es uno de los temas más abundantes en la pintura, pero si podemos encontrar unos cuantos cuadros. CRISTÓBAL GARCÍA SALMERÓN es un pintor que nació en Cuenca en 1603, allí trabajó unos cuantos años antes de asentarse en Madrid, donde murió en 1666. El cuadro de “EL BUEN PASTOR” no realizó en los últimos años de su vida. Está a la vista del público en la iglesia de San Jerónimo, aunque pertenece al Museo del Prado que lo cedió al citado templo, junto con otros que también podemos ver en sus paredes laterales, como agradecimiento-reconocimiento-compensación por la cesión del espacio donde hoy se levanta el “Cubo de Moneo”.

En su pintura, JESÚS Buen Pastor mira con firmeza y seguridad, con profunda dulzura, hacia a delante a los humanos y hacia el Padre al que nos dirige; sobre sus hombros carga a la oveja, que somos todos nosotros y al mismo tiempo es un recuerdo simbólico del “cordero llevado al matadero” para la salvación de las personas y de la naturaleza entera.

Los colores que destacan en su ropa son el rojo que simboliza la lucha y la sangre derramada y el azul que transporta nuestra imaginación al mundo celestial de la victoria resucitada; la oveja de lana blanca está turbia por la suciedad del pecado, por la debilidad, por la limitación… pero tenemos siempre la firme confianza de que quienes siguen a Jesús serán “lavados y blanqueados con la sangre del Cordero…que será su pastor y los conducirá a la fuente de agua viva” (como recuerda la segunda lectura de este domingo, tomada del Apocalipsis 7, 14 – 17).

En la cartela que sostiene con su mano derecha podemos leer el texto que hemos recordado hoy: “Yo soy el Buen Pastor y conozco a mis ovejas y ellas me conocen a mi”

 

5 MAYO 2019 III DOMINGO DE PASCUA

EVANGELIO JUAN 21,1-19

En aquel tiempo, Jesús se apareció otra vez a los discípulos junto al lago de Tiberíades. Y se apareció de esta manera: Estaban juntos Simón Pedro, Tomás apodado el Mellizo, Natanael el de Caná de Galilea, los Zebedeos y otros dos discípulos suyos. Simón Pedro les dice: «Me voy a pescar.»
Ellos contestan: «Vamos también nosotros contigo.» Salieron y se embarcaron; y aquella noche no cogieron nada. Estaba ya amaneciendo, cuando Jesús se presentó en la orilla; pero los discípulos no sabían que era Jesús.
Jesús les dice: «Muchachos, ¿tenéis pescado?» Ellos contestaron: «No.»
Él les dice: «Echad la red a la derecha de la barca y encontraréis.»  La echaron, y no tenían fuerzas para sacarla, por la multitud de peces. Y aquel discípulo que Jesús tanto quería le dice a Pedro: «Es el Señor.»  Al oír que era el Señor, Simón Pedro, que estaba desnudo, se ató la túnica y se echó al agua. Los demás discípulos se acercaron en la barca, porque no distaban de tierra más que unos cien metros, remolcando la red con los peces. Al saltar a tierra, ven unas brasas con un pescado puesto encima y pan. Jesús les dice: «Traed de los peces que acabáis de coger.» Simón Pedro subió a la barca y arrastró hasta la orilla la red repleta de peces grandes: ciento cincuenta y tres. Y aunque eran tantos, no se rompió la red. Jesús les dice: «Vamos, almorzad.» Ninguno de los discípulos se atrevía a preguntarle quién era, porque sabían bien que era el Señor. Jesús se acerca, toma el pan y se lo da, y lo mismo el pescado. Esta fue la tercera vez que Jesús se apareció a los discípulos, después de resucitar de entre los muertos.

Después de comer, dice Jesús a Simón Pedro: «Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que éstos?» Él le contestó: «Sí, Señor, tú sabes que te quiero.» Jesús le dice: «Apacienta mis corderos.» Por segunda vez le pregunta: «Simón, hijo de Juan, ¿me amas?» Él le contesta: «Sí, Señor, tú sabes que te quiero.» Él le dice: «Pastorea mis ovejas.» Por tercera vez le pregunta: «Simón, hijo de Juan, ¿me quieres?» Se entristeció Pedro de que le preguntara por tercera vez si lo quería y le contestó: «Señor, tú conoces todo, tú sabes que te quiero.» Jesús le dice: «Apacienta mis ovejas. Te lo aseguro: cuando eras joven, tú mismo te ceñías e ibas adonde querías; pero, cuando seas viejo, extenderás las manos, otro te ceñirá y te llevará adonde no quieras.» Esto dijo aludiendo a la muerte con que iba a dar gloria a Dios.
Dicho esto, añadió: «Sígueme.»

LA PESCA MILAGROSA  KONRAD WITZ

Celebramos el III DOMINGO DE PASCUA y recordamos en la liturgia el episodio de LA PESCA MILAGROSA según el evangelio de Juan 21, 1-11. Hace algunos meses, el 10 de febrero Domingo V del Tiempo Ordinario, leíamos otro episodio sobre otra pesca milagrosa según el evangelio de Lucas 5, 1 – 11. En aquella ocasión, Jesús está dentro de la barca y llama a sus primeros discípulos.

Hoy leemos la conclusión del evangelio de Juan. Jesús está en la orilla del lago, la barca tendrá que ser guiada por sus seguidores, aquellos apóstoles que convivieron con Jesús, el Maestro serán quienes continúen la tarea de anunciar el evangelio. Pero sin temor, Cristo estará con sus “ovejas” hasta el final de los tiempos.

Son, por tanto, dos momentos distintos y pintados con ligeras variantes. El pintor gótico flamenco, KONRAD WITZ, realizó esta tabla el año 1444; en la actualidad está expuesta en el MUSEO DE ARTE E HISTORIA DE GINEGRA, SUIZA. Es una pieza del Retablo de San Pedro que tuvo como primer destino la Catedral de San Pedro en Ginebra.

Muestra este pintor un asombroso dominio del color y de la luz. Fijaos cómo es distinto el reflejo de la luz en la superficie del agua, de la luz que se refleja en las piedras, del reflejo ensombrecido de las edificaciones en el lago. El punto exacto de luminosidad en los verdes vegetales, en los horizontes y sus nubes, la claridad lumínica de los rostros donde aparecen Jesús y Pedro con un brillo especial.

En el primer plano, Jesucristo Resucitado parece flotar sobre el agua. La Resurrección está presente entre nosotros. Pedro llega hasta Jesús, mientras los otros discípulos sacan con esfuerzo la red llena de peces, en una escena llena de realismo. La oración y la acción siempre han ido de la mano entre los seguidores de Jesús; la reflexión y la palabra; el silencio y la oratoria…

Esta obra de arte, como multitud de obras de arte, son creaciones desde una convicción religiosa, desde una esperanza confiada en que Jesús, el Cristo Resucitado está en medio de nosotros de un modo que “el mundo” no puede entender.

Javier Agra.

 

28 ABRIL 2019 II DOMINGO DE PASCUA

EVANGELIO JUAN 20,19-31

Al anochecer de aquel día, el primero de la semana, estaban los discípulos en una casa, con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo: «Paz a vosotros.» Y, diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió: «Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo.» Y, dicho esto, exhaló su aliento sobre ellos y les dijo: «Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos.»

Tomás, uno de los Doce, llamado el Mellizo, no estaba con ellos cuando vino Jesús. Y los otros discípulos le decían: «Hemos visto al Señor.»
Pero él les contestó: «Si no veo en sus manos la señal de los clavos, si no meto el dedo en el agujero de los clavos y no meto la mano en su costado, no lo creo.»

A los ocho días, estaban otra vez dentro los discípulos y Tomás con ellos. Llegó Jesús, estando cerradas las puertas, se puso en medio y dijo: «Paz a vosotros.»  Luego dijo a Tomás: «Trae tu dedo, aquí tienes mis manos; trae tu mano y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente.» Contestó Tomás: «¡Señor Mío y Dios Mío!»  Jesús le dijo: «¿Porque me has visto has creído? Dichosos los que crean sin haber visto.»

Muchos otros signos, que no están escritos en este libro, hizo Jesús a la vista de los discípulos. Éstos se han escrito para que creáis que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios, y para que, creyendo tengáis vida en su nombre.

“Después de este saludo, Jesús muestra a los discípulos las llagas de las manos y del costado (cf.Jn 20, 20), signos de lo que sucedió y que nunca se borrará: su humanidad gloriosa permanece «herida». Este gesto tiene como finalidad confirmar la nueva realidad de la Resurrección: el Cristo que ahora está entre los suyos es una persona real, el mismo Jesús que tres días antes fue clavado en la cruz. (…) Entonces, de la tristeza y el miedo pasan a la alegría plena. La tristeza y las llagas mismas se convierten en fuente de alegría. La alegría que nace en su corazón deriva de «ver al Señor» (Jn 20, 20). (…)Pero Jesús sabe que en los suyos hay aún mucho miedo, siempre. Por eso realiza el gesto de soplar sobre ellos y los regenera en su Espíritu (cf. Jn 20, 22); este gesto es el signo de la nueva creación. Con el don del Espíritu Santo que proviene de Cristo resucitado comienza de hecho un mundo nuevo. (…)  Esta novedad de una vida que no muere, traída por la Pascua, se debe difundir por doquier, para que las espinas del pecado que hieren el corazón del hombre dejen lugar a los brotes de la Gracia, de la presencia de Dios y de su amor que vencen al pecado y a la muerte.

LA INCREDULIDAD DE SANTO TOMÁS CARAVAGGIO

Celebramos el II DOMINGO DE PASCUA. Durante todo este Tiempo de Pascua recordamos la “SECUENCIA” que leímos el pasado domingo: “…luchan vida y muerte / en singular batalla / y, muerto el que es la vida, / triunfante se levanta /… da a tus fieles parte / en tu victoria tanta”.

Para este domingo, presento la pintura de Caravaggio, “La incredulidad de Tomás”. Esta escena donde se respira el movimiento y que está fascinantemente compuesta por el pintor barroco italiano, atrae todas las miradas hacia la llaga de Jesús, el Cristo Resucitado.

Estamos viendo un cuadro del pintor más representativo del “claroscuro” lleno de contrastes de luz y sombras, cuadros que difuminan la figura y el fondo casi sin romper su continuidad.

El episodio de la incredulidad del apóstol Tomás está narrado solamente en el evangelio de Juan 20, 19 – 31. Sin duda es una meta para tantas personas que buscan con ahínco respuestas a las ansias que anidan en todos los corazones. Tomás vio, creyó, anunció y selló su fe con su sangre. He aquí un camino profundo, convencido, consagrado por el Señor Resucitado. La búsqueda es un paso decisivo para poder encontrar, el Resucitado saldrá al camino de cada uno de nosotros.

“La incredulidad de Santo Tomás” lo pintó Caravaggio en 1602; está expuesto en el MUSEO-PALACIO DE SANSSOUCI, POSTDAM (ALEMANIA)

Los dos apóstoles que acompañan la escena, en el cuadro, posiblemente Pedro y Juan también observan curiosos; seguramente pensarán que no está de más cerciorarse. Ellos habían corrido hasta el sepulcro para ver la tumba vacía, cuando las mujeres les anunciaron que Jesús había resucitado. Ellos estaban en el Cenáculo cuando habían visto al Señor que les saludó con “La Paz sea con vosotros”.

La potente luz del cuadro se expande desde Jesús resucitado y llega a todos los rincones. Nosotros también creemos, con el pintor italiano, que la luz de Jesús llega a todas las partes de la tierra, a todo nuestro interior…Esa es ahora nuestra misión, contar nuestra fe para que el mundo pueda creer en Jesucristo Resucitado.

El tema de la duda de Santo Tomás ha sido muchas veces representado en el arte. Y esta pintura de Caravaggio también ha sido muy “versionada” en los siglos posteriores.

Hoy también recordamos el DOMINGO DE LA MISERICORDIA. Ese es tema para nuestra reflexión y nuestra vida.

¡Aleluya. FELICES PASCUAS. Cristo ha resucitado!

Felicitamos a Alberto, presbítero de nuestra parroquia, y nos unimos a él en oración para celebrar el primer año de su ordenación sacerdotal.

Javier Agra.

 

21 ABRIL 2019 PASCUA DE RESURRECCIÓN

EVANGELIO LUCAS 24, 1-12

El primer día de la semana, de madrugada, las mujeres fueron al sepulcro llevando los aromas que habían preparado. Encontraron corrida la piedra del sepulcro. Y, entrando, no encontraron el cuerpo del Señor Jesús. Mientras estaban  desconcertadas por esto, se les presentaron dos hombres con vestidos refulgentes. Ellas, despavoridas, miraban al suelo, y ellos les dijeron: « ¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive? No está aquí. HA RESUCITADO.  Acordaos de lo que os dijo estando todavía en Galilea: «El Hijo del hombre tiene que ser entregado en manos de pecadores, ser crucificado y al tercer día resucitar.»» 

Recordaron sus palabras, volvieron del sepulcro y anunciaron todo esto a los Once y a los demás.  María Magdalena, Juana y María, la de Santiago, y sus compañeras contaban esto a los apóstoles. Ellos lo tomaron por un delirio y no las creyeron. Pedro se levantó y fue corriendo al sepulcro. Asomándose, vio sólo las vendas por el suelo. Y se volvió admirándose de lo sucedido.

RESURRECCIÓN  RAFFAELLINO DEL GARBO

Mucho se ha pintado sobre la Resurrección de Jesús, el Cristo. El pasado año, planteé la madrugada de PASCUA desde una representación del “Noli me tangere” y este año, entrego para la contemplación, el gozo, la oración, el entusiasmo, la fe, la fortaleza, la acción…LA RESURRECCIÓN del renacentista italiano RAFFAELLINO DEL GARBO, cuyo año de nacimiento no está muy documentado; sabemos que nació en San Lorenzo a Vigliano entre los años 1466 y 1476, murió en Florencia en 1524.

El cuadro Resurrección lo pintó el año 1510 para el monasterio benedictino del Monte Oliveto; actualmente se expone en la GALERÍA DE LA ACADEMIA DE VENECIA.

Es la mañana del DOMIMNGO, las nubes de la noche está huyendo por el fondo mientras por el primer plano llega la claridad iluminada por el fogonazo de luz dorada brillante, el resplandor de Cristo resucitado que se extiende por la amplitud y profundidad que plantea esta pintada escena. Cristo ha resucitado y sale victorioso de la tumba, en sus manos y en sus pies permanece la señal dolorosa de los clavos, pero todo su cuerpo está limpio sin las señales de magulladuras ni lanzadas, sin las penalidades pasadas; la visión que entrega ahora al mundo es de serena victoria.

Se eleva sobre la tierra, pero mira a las personas a la naturaleza entera y nos bendice; esta es la mañana de la victoria, la cruz se ha transformado en el cayado del que camina con nosotros, la sangre y el dolor serán desde este momento un estandarte de blancura de vida nueva. Cristo está todo envuelto en luz y en etérea figura que se levanta, ya para siempre, sobre el pecado, sobre el  mal, sobre la muerte.

Contemplamos el tono rojo de la sangre y del dolor en la cruz del estandarte de Cristo resucitado, en alguna ropa de los soldados caídos, porque el Reino de Dios aún no está presente entre nosotros; ahora es el tiempo nuestro, de la Comunidad cristina, de la humanidad, de cada uno de nosotros, para transformar el mal en bien, la injusticia en justicia, la persecución en libertad, la opresión por cualquier causa en PAZ de los corazones, de los sentidos, de las personas…

Los soldados están derrumbados, dormidos o huyendo asustados. Observamos cómo cada soldado es diferente a los demás, en el uniforme que visten, también en la expresión. Todas las personas estamos esta mañana de Resurrección ante la tumba vacía de Jesús, el Cristo; cada uno vamos a reaccionar ante el Resucitado; cada uno podemos elevarnos con él, entrar en su luz, en su gozo, en su esfuerzo por construir el Reino de Dios; pero también podemos tomar otras opciones.

La naturaleza, las edificaciones… el tiempo antiguo está rompiéndose; es el momento de la luz nueva, del tono verde de la nueva vegetación, de construir un mundo más libre, más justo, con más paz, es el tiempo de la RESURRECCIÓN.

¡Aleluya, FELICES PASCUAS!

Javier Agra.

 

14 ABRIL 2019 DOMINGO DE RAMOS

PASIÓN DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO SEGÚN SAN LUCAS 23, 1- 49

Se levantó toda la asamblea, y llevaron a Jesús a presencia de Pilato.

Y se pusieron a acusarlo, diciendo: —«Hemos comprobado que éste anda amotinando a nuestra nación, y oponiéndose a que se paguen tributos al César, y diciendo que él es el Mesías rey.»

Pilato preguntó a Jesús:

  1. —«¿Eres tú el rey de los judíos?»

Él le contestó: —«Tú lo dices.»

Pilato dijo a los sumos sacerdotes y a la gente: —«No encuentro ninguna culpa en este hombre.»

Ellos insistían con más fuerza, diciendo: —«Solivianta al pueblo enseñando por toda Judea, desde Galilea hasta aquí.» Pilato, al oírlo, preguntó si era galileo; y, al enterarse que era de la jurisdicción de Herodes, se lo remitió. Herodes estaba precisamente en Jerusalén por aquellos días.

Herodes, al ver a Jesús, se puso muy contento; pues hacía bastante tiempo que quería verlo, porque oía hablar de él y esperaba verle hacer algún milagro. Le hizo un interrogatorio bastante largo; pero él no le contestó ni palabra. Estaban allí los sumos sacerdotes y los escribas acusándolo con ahínco. Herodes, con su escolta, lo trató con desprecio y se burló de él; y, poniéndole una vestidura blanca, se lo remitió a Pilato. Aquel mismo día se hicieron amigos Herodes y Pilato, porque antes se llevaban muy mal.

Pilato, convocando a los sumos sacerdotes, a las autoridades y al pueblo, les dijo: —«Me habéis traído a este hombre, alegando que alborota al pueblo; y resulta que yo lo he interrogado delante de vosotros, y no he encontrado en este hombre ninguna de las culpas que le imputáis; ni Herodes tampoco, porque nos lo ha remitido: ya veis que nada digno de muerte se le ha probado. Así que le daré un escarmiento y lo soltaré.»
Por la fiesta tenía que soltarles a uno. Ellos vociferaron en masa, diciendo: —«¡Fuera ése! Suéltanos a Barrabás.» A éste lo habían metido en la cárcel por una revuelta acaecida en la ciudad y un homicidio. Pilato volvió a dirigirles la palabra con intención de soltar a Jesús. Pero ellos seguían gritando: —«¡Crucifícalo, crucifícalo!» Él les dijo por tercera vez: —«Pues, ¿qué mal ha hecho éste? No he encontrado en él ningún delito que merezca la muerte. Así es que le daré un escarmiento y lo soltaré.»

Ellos se le echaban encima, pidiendo a gritos que lo crucificara; e iba creciendo el griterío. Pilato decidió que se cumpliera su petición: soltó al que le pedían (al que había metido en la cárcel por revuelta y homicidio), y a Jesús se lo entregó a su arbitrio.

Mientras lo conducían, echaron mano de un cierto Simón de Cirene, que volvía del campo, y le cargaron la cruz, para que la llevase detrás de Jesús. Lo seguía un gran gentío del pueblo, y de mujeres que se daban golpes y lanzaban lamentos por él. Jesús se volvió hacia ellas y les dijo:
—«Hijas de Jerusalén, no lloréis por mí, llorad por vosotras y por vuestros hijos, porque mirad que llegará el día en que dirán: «Dichosas las estériles y los vientres que no han dado a luz y los pechos que no han criado.»Entonces empezarán a decirles a los montes: «Desplomaos sobre nosotros», y a las colinas: «Sepultadnos»; porque, si así tratan al leño verde, ¿qué pasará con el seco?»

Conducían también a otros dos malhechores para ajusticiarlos con él. Y, cuando llegaron al lugar llamado «La Calavera», lo crucificaron allí, a él y a los malhechores, uno a la derecha y otro a la izquierda. Jesús decía: —«Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen.» El pueblo estaba mirando. Las autoridades le hacían muecas, diciendo: —«A otros ha salvado; que se salve a sí mismo, si él es el Mesías de Dios, el Elegido.»
Se burlaban de él también los soldados, ofreciéndole vinagre y diciendo:
—«Si eres tú el rey de los judíos, sálvate a ti mismo.» Había encima un letrero en escritura griega, latina y hebrea: «Éste es el rey de los judíos.»

Uno de los malhechores crucificados lo insultaba, diciendo: —«¿No eres tú el Mesías? Sálvate a ti mismo y a nosotros.» Pero el otro le increpaba: —«¿Ni siquiera temes tú a Dios, estando en el mismo suplicio? Y lo nuestro es justo, porque recibimos el pago de lo que hicimos; en cambio, éste no ha faltado en nada.» Y decía: —«Jesús, acuérdate de mí cuando llegues a tu reino.» Jesús le respondió: —«Te lo aseguro: hoy estarás conmigo en el paraíso.»

Era ya eso de mediodía, y vinieron las tinieblas sobre toda la región, hasta la media tarde; porque se oscureció el sol. El velo del templo se rasgó por medio. Y Jesús, clamando con voz potente, dijo: —«Padre, a tus manos encomiendo mi espíritu.» Y, dicho esto, expiró.

El centurión, al ver lo que pasaba, daba gloria a Dios, diciendo: —«Realmente, este hombre era justo.»

Toda la muchedumbre que había acudido a este espectáculo, habiendo visto lo que ocurría, se volvía dándose golpes de pecho. Todos sus conocidos se mantenían a distancia, y lo mismo las mujeres que lo habían seguido desde Galilea y que estaban mirando.

Un hombre llamado José, que era senador, hombre bueno y honrado (que no había votado a favor de la decisión y del crimen de ellos), que era natural de Arimatea, pueblo de Judea, y que aguardaba el reino de Dios, acudió a Pilato a pedirle el cuerpo de Jesús. Y, bajándolo, lo envolvió en una sábana y lo colocó en un sepulcro excavado en la roca, donde no habían puesto a nadie todavía. Era el día de la Preparación y rayaba el sábado. Las mujeres que lo habían acompañado desde Galilea fueron detrás a examinar el sepulcro y cómo colocaban su cuerpo. A la vuelta, prepararon aromas y ungüentos. Y el sábado guardaron reposo, conforme al mandamiento.

ENTRADA DE JESÚS EN JERUSALÉN ICONO RUSO

El DOMINGO DE RAMOS leemos la Pasión de Jesús en el evangelio de la Eucaristía. Antes tiene lugar la procesión de los ramos y se acostumbra leer el episodio de la entrada de Jesús en Jerusalén, este año según el evangelio de Lucas 19, 28 – 40.

Este episodio ha sido muy representado en la amplia variedad de expresiones del arte. En pintura también tiene muchas versiones de diferentes autores y épocas.

“¡Hosanna! ¡Bendito el que viene como Rey en nombre del Señor! ¡Del cielo PAZ a la tierra y a Dios GLORIA!” (LUCAS 19, 38)

Hoy presento este ICONO RUSO. Es de los hermanos Potapov y está en el Museo de Iconos Rublev de Moscú.  El Icono recoge el fervor popular que envuelve a Jesús. Jesús y sus discípulos entran en Jerusalén entre aclamaciones de la gente. Jesús mira al pueblo y está girado con la vista hacia sus discípulos, en su mano izquierda sostiene el rollo que representa a la Ley. El pueblo lo recibe con palmas, mientras los niños se muestran muy activos: extienden sus túnicas, dan de comer al burro, subidos al árbol cortan ramas para agasajar al maestro.

La seriedad en la mirada de Jesús, contrasta con el ambiente festivo de la escena; él sabe que esta entrada en Jerusalén será la última, que en pocas horas se enfrentará en soledad al gran acto de Redención de la humanidad. Así lo expresa también la túnica de color rojo púrpura. Su mirada hacia los discípulos indica con sutileza el camino que sus seguidores han de continuar. Los pies descalzos están recordando las palabras de Isaías 52, 7: “¡Qué hermosos son sobre los montes los pies del mensajero que proclama la PAZ…!”

Sobre la tierra, vertical, solemne, se eleva el árbol en la misma línea en la que está Jesús; es de tronco retorcido y rugoso, de frondosa copa… es una imagen del árbol de la Cruz que espera en Jerusalén, pero que brotará para siempre en frondosa vida resucitada. La vista se centra en el conjunto de Jesús, el árbol y el burro sobre el que Jesús entra en Jerusalén para dar cumplimiento a la profecía de Zacarías 9, 9: “¡Aclama, Jerusalén; mira a tu rey que está llegando: justo, victorioso, humilde, cabalgando un asno, una cría de borrica!”

La parte izquierda del icono está ocupada por los discípulos de Jesús; ellos serán el pueblo de la Nueva Alianza. Podemos distinguir a Pedro, un paso por delante de sus compañeros, con el rostro preocupado y la mano tendida hacia el maestro.

El pueblo que está pintado a la derecha, muestra gesto adusto, hierático, como si no participaran de la alegría y jovialidad del momento en el que llega el Mesías. No todos aclaman, algunos sopesan el momento de la entrega, buscan la intriga y la perdición de Jesús, mandan callar a la multitud y a los discípulos… pero “os digo que si estos se callan, gritarán las piedras” (Lucas 19,40). Ya no solo está aclamado por la humanidad, la creación entera está expectante aguardando lo que será alcanzar la libertad y la gloria de los hijos de Dios. (Ver Pablo a los Romanos 8, 19 – 21). Son los niños quienes expresan la sencillez, el gozo, la algarabía del presente y la esperanza del futuro. Porque el Reino de Dios es de los sencillos, de los entregados, de los confiados, de los valientes, de los esforzados, de los que comparten entusiasmo, vida…

En la ciudad de Jerusalén sobresale el templo y resuenan para nosotros aquellas palabras del Maestro: “Destruid este templo y en tres días lo levantaré” (Juan 2, 19). Jesús es el verdadero y definitivo sacrificio, en él toda la naturaleza encuentra sosiego, oración, entrega, constancia, comunión, RESURRECCIÓN.

He aquí un icono, como muchos iconos, como muchos cuadros de inspiración bíblica, ante el que nos podemos sentar para el disfrute estético, para contemplar, para orar, para llegar hasta el Padre Dios…

Javier Agra.

 

7 abril 2019 V Domingo Cuaresma

EVANGELIO JUAN 8,1-11

En aquel tiempo, Jesús se retiró al monte de los Olivos. Al amanecer se presentó de nuevo en el templo, y todo el pueblo acudía a él, y, sentándose, les enseñaba.

Los escribas y los fariseos le traen una mujer sorprendida en adulterio, y, colocándola en medio, le dijeron: «Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en flagrante adulterio. La ley de Moisés nos manda apedrear a las adúlteras; tú, ¿qué dices?». Le preguntaban esto para comprometerlo y poder acusarlo. Pero Jesús, inclinándose, escribía con el dedo en el suelo.

Como insistían en preguntarle, se incorporó y les dijo: «El que esté sin pecado, que le tire la primera piedra». E inclinándose otra vez, siguió escribiendo.
Ellos, al oírlo, se fueron escabullendo uno a uno, empezando por los más viejos. Y quedó solo Jesús, con la mujer en medio, que seguía allí delante.
Jesús se incorporó y le preguntó: «Mujer, ¿dónde están tus acusadores?; ¿ninguno te ha condenado?». Ella contestó: «Ninguno, Señor». Jesús dijo:
-«Tampoco yo te condeno. Anda, y en adelante no peques más».

CRISTO Y LA MUJER ADÚLTERA REMBRANDT

REMBRANDT (Leiden, Holanda 1606 – 4 de octubre 1699 Ámsterdam, Holanda) es uno de los grandes pintores barrocos. Realizó este cuadro en 1644, se expone en la National Gallery de Londres.

Quinto Domingo de Cuaresma. La Iglesia nos presenta el episodio de “la mujer adúltera” según leemos en el evangelio de Juan 8, 1 – 11. Un poco más arriba de esta lectura, nos indica el evangelista que es el último día de la Fiesta de las Chozas o Tabernáculos; fiesta que se celebra en los meses de septiembre – octubre de nuestro calendario, para conmemorar la salida de la esclavitud de Egipto y es una de las tres mayores peregrinaciones anuales al templo de Jerusalén.

Jesús ha estado rezando durante la noche, en el Huerto de los Olivos. Al amanecer volvió al Templo y enseñaba a quien quería escucharlo. “Los letrados y fariseos le trajeron una mujer sorprendida en adulterio…” La escena que sigue es muy conocida para nuestra cultura en general. Termina con otra novedad de Jesús: Dios nos salva, nos levanta y nos invita a seguir caminando.

Esta escena ha sido muy pintada a lo largo de la historia. Rembrandt, resalta el momento en que los fariseos presentan la mujer a Jesús: así lo indica el rostro ansioso del personaje que viste en negro y apunta a la mujer. El corro de personas “respetables” que se ha formado en torno a Jesús y la mujer, nos hace pensar que la emboscada estaba ya maquinada para coger al maestro en una ocasión de juzgarlo y condenarlo a él mismo. Jesús está bajando las escaleras hacia el templo, a su lado camina el apóstol, una multitud se mueve en distintas direcciones, no pocos ausentes a lo que está aconteciendo.

Los fariseos mirar a Jesús, deseosos de encontrar en él algún error para llevarlo ante el Sanedrín. Pero Jesús está moralmente más elevado que los doctores de la ley y así lo expresa Rembrandt situándolo más alto, su luz vence a la penumbra que lo rodea. Jesús pone toda su atención en la mujer, aquí centra la luz el pintor, aquí sucede el milagro del perdón que resuena en nuestros oídos después de haberlo escuchado varias veces en boca de Jesús que es Buen Pastor: estás salvada, vete, camina, no peques más. La mujer que mira al suelo, en la escena pintada, pudo levantar la vista y saltar de gozo y mirar de frente al mundo y recuperar su dignidad de persona y…

En el fondo vemos un segundo escenario donde está el Sumo Sacerdote bajo un lujoso baldaquino. El pintor ha querido contraponer la Antigua Ley de la obediencia y el castigo con la novedad de Jesús que entrega el perdón confiado y el amor creador de parte del Padre Dios.

Rembrandt ha pintado seguramente el mayor milagro realizado por Jesús, la conversión del corazón de las personas, la vuelta a la dignidad, la confianza en que es posible un futuro.

Javier Agra.

 

30 MARZO 2019 IV DOMINGO DE CUARESMA

EVANGELIO LUCAS 15, 1-3.11-32
En aquel tiempo, solían acercaron a Jesús todos los publicanos y los pecadores a escucharlo. Y los fariseos y los escribas murmuraban diciendo: «Ese acoge a los pecadores y come con ellos.» Jesús les dijo esta parábola:
«Un hombre tenía dos hijos; el menor de ellos dijo a su padre: «Padre, dame la parte que me toca de la fortuna.» El padre les repartió los bienes.
No muchos días después, el hijo menor, juntando todo lo suyo,se marchó a un país lejano, y allí derrochó su fortuna viviendo perdidamente.
Cuando lo había gastado todo, vino por aquella tierra un hambre terrible, y empezó él a pasar necesidad. Fue entonces y se contrató con uno de los ciudadanos de aquel país que lo mandó a sus campos a guardar cerdos. Deseaba saciarse de las algarrobas que comían los cerdos, pero nadie le daba nada.

Recapacitando entonces, se dijo: «Cuántos jornaleros de mi padre tienen abundancia de pan, mientras yo aquí me muero de hambre. Me levantaré, me pondré en camino adonde está mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti; ya no merezco llamarme hijo tuyo: trátame como a uno de tus jornaleros. » Se levantó y vino a donde estaba su padre; cuando todavía estaba lejos, su padre lo vio y se le conmovieron las entrañas; y, echando a correr, se le echó al cuello y lo cubrió de besos. Su hijo le dijo: «Padre, he pecado contra el cielo y contra ti; ya no merezco llamarme hijo tuyo, » Pero el padre dijo a sus criados: «Sacad en seguida la mejor túnica y vestídsela; ponedle un anillo en la mano y sandalias en los pies; traed el ternero cebado y sacrificadlo; comamos y celebremos un banquete, porque este hijo mío estaba muerto y ha revivido; estaba perdido, y lo hemos encontrado.» Y empezaron a celebrar el banquete.

Su hijo mayor estaba en el campo. Cuando al volver se acercaba a la casa, oyó la música y la danza, y llamando a uno de los criados, le preguntó qué era aquello. Este le contestó: «Ha vuelto tu hermano; y tu padre ha sacrificado el ternero cebado, porque lo ha recobrado con salud.» El se indignó y no quería entrar; pero su padre salió e intentaba persuadirlo. Entonces él respondió a su padre: «Mira: en tantos años como te sirvo, sin desobedecer nunca una orden tuya, a mí nunca me has dado un cabrito para tener un banquete con mis amigos; en cambio, cuando ha venido ese hijo tuyo que se ha comido tus bienes con malas mujeres, le matas el ternero cebado.» El padre le dijo: «Hijo, tú estás siempre conmigo, y todo lo mío es tuyo; pero era preciso celebrar un banquete y alegrarse, porque este hermano tuyo estaba muerto y ha revivido; estaba perdido, y lo hemos encontrado»».

1.- “El hijo se marcha «a un país lejano». Los Padres han visto aquí sobre todo el alejamiento interior del mundo del padre del mundo de Dios—, la ruptura interna de la relación, la magnitud de la separación de lo que es propio y de lo que es auténtico. El hijo derrocha su herencia. Sólo quiere disfrutar. Quiere aprovechar la vida al máximo, tener lo que considera una «vida en plenitud». No desea someterse ya a ningún precepto, a ninguna autoridad: busca la libertad radical; quiere vivir solo para sí mismo, sin ninguna exigencia. […] Al final ha gastado todo. […] El hombre que entiende la libertad como puro arbitrio, el simple hacer lo que quiere e ir donde se le antoja, vive en la mentira, pues por su propia naturaleza forma parte de una reciprocidad, su libertad es una libertad que debe compartir con los otros; su misma esencia lleva consigo disciplina y normas; identificarse íntimamente con ellas, eso sería libertad. […] El que era totalmente libre se convierte en esclavo miserable” (Joseph Ratzinger).

2.- “El que pronuncia estas palabras estaba tirado por el suelo. Toma conciencia de su caída, se da cuenta de su ruina, se ve sumido en el pecado y exclama: «Me pondré en camino, volveré a casa de mi padre.» ¿De dónde le viene esta esperanza, esta seguridad, esta confianza? Le viene por el hecho mismo que se trata de su padre. «He perdido mi condición de hijo»; pero el padre no ha perdido su condición de padre. No hace falta que ningún extraño interceda cerca de un padre; el mismo amor del padre intercede y suplica en lo más profundo de su corazón a favor del hijo. Sus entrañas de padre se conmueven para engendrar de nuevo a su hijo por el perdón. «Aunque culpable, yo iré donde mi padre.» Y el padre, viendo a su hijo, disimula inmediatamente la falta de éste. Se pone en el papel de padre en lugar del papel de juez. Transforma al instante la sentencia en perdón, él que desea el retorno del hijo y no su perdición… «Lo abrazó y lo cubrió de besos.» (Lc 15,20) Así es como el padre juzga y corrige al hijo. Lo besa en lugar de castigarlo. La fuerza del amor no tiene en cuenta el pecado, por esto con un beso perdona el padre la culpa del hijo. Lo cubre con sus abrazos. El padre no publica el pecado de su hijo, no lo abochorna, cura sus heridas de manera que no dejan ninguna cicatriz, ninguna deshonra. «Dichoso el que ve olvidada su culpa y perdonado su pecado.» (Sal 31,1)” (San Pedro Crisólogo).

REGRESO DEL HIJO PRÓDIGO. BARTOLOMÉ ESTEBAN MURILLO

Cuarto DOMINGO DE CUARESMA. Lo llamamos “Domingo Laetare” porque así comienza la antífona de entrada de la Eucaristía: “¡Laetare, Ierusalem!…” “¡Alégrate Jerusalén! ¡Reuníos, vosotros todos que la amáis; vosotros que estáis tristes, exultad de alegría! Saciaos con la abundancia de sus consolaciones», Isaías 66, 10-11.

En medio de la Cuaresma, nos llenamos de esperanza y entusiasmo por el tiempo de Resurrección que está más cerca. Por esa misma esperanza, nuestra conversión ha de ser firme, esperando y confiando en la misericordia inmensa del Padre Dios, que nos hace nuevos en Cristo por la fortaleza del Espíritu Santo.

MURILLO (Sevilla 1617 – 1682) realizó numerosos cuadros de pintura religiosa. Sobre la parábola del “Hijo Pródigo” tiene seis momentos pintados. En el Museo del Prado está el nombrado como “Arrepentimiento del Hijo Pródigo”. Para este IV Domingo de Cuaresma he optado por el “REGRESO DEL HIJO PRÓDIGO” pintado en 1670 y que está en la GALERÍA NACIONAL DE ARTE DE WASHINGTON. Esta parábola es una de las más populares y también de las que más se han expresado en el arte. Solamente la narra el evangelio de Lucas, quien por otra parte, transmite el mayor número de las parábolas que conocemos en el evangelio, alguna más que Mateo, mientras que Marcos solamente transmite once parábolas y Juan ninguna.

La escena es de una gran ternura y cercanía: el Padre -figura de Dios-  recibe al hijo que regresa, lo abraza y lo levanta del suelo donde se ha hincado de rodillas. El perro también lo reconoce como miembro de la familia, mientras, a la derecha del cuadro, los criados tienen preparada la ropa y el anillo para asear y engalanar al hijo y por la izquierda entran otras dos personas con el ternero destinado a la fiesta del recibimiento.

El rostro del Padre es luz, perdón, entusiasmo…mientras el hijo muestra la fatiga y la esperanza en su rostro sin afeitar, en sus cansados pies apegados aún al barro del camino incierto que fue su pasado hasta regresar a la casa del Padre. Sus miradas se encuentran y nace el sosiego en el hijo que sabe que su Padre lo ama más infinitamente que su prolongada ausencia. Poderosa expresión corporal, sentimientos asomados a los rostros con sencillez y fuerza…En el cielo amanece una claridad azul que va retirando las oscuras sombras de las nubes que amenazan maldad.

Las mezclas de colores, de tonos de luz, de nubes rotas que abren la vista hacia un fondo iluminado… engrandecen este cuadro y lo hacen de una perspectiva profunda; el espectador asiste al encuentro del Padre y el hijo y se imagina los lejanos lugares por donde vivió desorientado el hijo, los caminos por los que regresó a la casa del Padre que lo abraza y le entrega la paz en su infinita amorosa misericordia.

Javier Agra.

Marzo 2019 III DOMINGO DE CUARESMA

EVANGELIO LUCAS 13, 1-9

En aquella ocasión se presentaron algunos a contar a Jesús lo de los galileos, cuya sangre vertió Pilato con la de los sacrificios que ofrecían. Jesús les contestó: –¿Pensáis que esos galileos eran más pecadores que los demás galileos, porque acabaron así? Os digo que no; y si no os convertís, todos pereceréis lo mismo. Y aquellos dieciocho que murieron aplastados por la torre de Siloé, ¿pensáis que eran más culpables que los demás habitantes de Jerusalén? Os digo que no. Y si no os convertís, todos pereceréis de la misma manera.

Y les dijo esta parábola: Uno tenía una higuera plantada en su viña, y fue a buscar fruto en ella, y no lo encontró. Dijo entonces al viñador: –Ya ves: tres años llevo viniendo a buscar fruto en esta higuera, y no lo encuentro. Córtala. ¿Para qué va a ocupar terreno en balde? Pero el viñador contestó: Señor, déjala todavía este año; yo cavaré alrededor y le echaré estiércol, a ver si da fruto. Si no, el año que viene la cortarás.

PARÁBOLA DE LA HIGUERA – JAN LUYKEN

Estamos, en el DOMINGO III DE CUARESMA, ante la lectura de una de las muchas parábolas que plantea Jesús desde su experiencia del mundo rural y agrícola muy conocido por él y por nosotros hasta hace muy pocos años. Es verdad que nuestras nuevas generaciones están a punto de perder las referencias agrícolas que conforman buena parte de nuestra cultura, pero ese es otro reto.

Si bien el número de parábolas es variable, en función de diversos aspectos, podemos reconocer fácilmente hasta cuarenta y seis. Unas más conocidas que otras, unas más frecuentemente expresadas por el arte, la de “LA HIGUERA ESTÉRIL” que nos presenta la Iglesia en este III DOMINGO DE CUARESMA está muy poco representada, aunque su significado teológico es diáfano y expresivo. El evangelio de Lucas 13, 6-9 la coloca como la segunda parte que nos entrega la Iglesia en la lectura del evangelio de hoy, enmarcada dentro de una amplitud de textos que podríamos titular como “Actitudes del discípulo”.

JAN LUKEN (1649 Amsterdam – 5 de abril de 1712 Amsterdam) es el autor del grabado que adjunta este comentario. A este artista holandés acaso no se le pueda considerar pintor de gran nombre, pero sí tiene su sitio destacado como poeta, ilustrador y grabador.

De entre sus múltiples grabaciones, son numerosas las de motivo religioso. Entre sus obras encontré una de las pocas referencias pintadas de esta parábola de “la higuera que no da fruto”. El autor coloca una higuera fuerte y bien cuidada, el tronco vigoroso y sus poderosas ramas llenas de hojas hacen pensar en un buen árbol en medio de una campiña poblada de abundosa vegetación. La casa del cuidador de la inmensa finca está cercana, parece que puede tener un cuidado especial hacia ese árbol frutal.

Jan Luken presenta al observador, el momento en que el dueño de la finca está decidiendo que la higuera debe ser cortada por falta de fruto un año tras otro. El cuidador la sigue protegiendo con esmero, la pala en tierra para construir un alcorque alrededor del árbol de modo que pueda recoger el agua, que se sienta árbol querido. “Espera un poco más” “Déjala todavía este año”.

La paciencia… La espera… La confianza… La oración… El esmerado trabajo… El tiempo de dar fruto es cada instante… Ánimo siempre, la CUARESMA avanza desde el silencio y el cuidado que el Señor tiene con cada uno, con la humanidad, con la naturaleza entera…

Javier Agra.

17 Marzo 2019 II DOMINGO DE CUARESMA

ORACIÓN COLECTA

En la monotonía dura
y en el sufrimiento de nuestra vida,
así como en nuestros esfuerzos tantas veces frustrados
para transformar esta nuestra tierra,
queremos que brille sobre nosotros
y sobre nuestros hermanos
un rayo de esperanza.
Que tu luz ilumine nuestro rostro
y nos aúpe y sostenga en el  camino hacia ti
y en la difícil y tortuosa vereda
hacia tu justicia y amor
en este nuestro mundo egoísta e injusto.
Te lo pedimos por Cristo,
glorioso y transfigurado, nuestro Señor.

EVANGELIO LUCAS 9, 28B-36

En aquel tiempo, Jesús se llevó a Pedro, a Juan y a Santiago a lo alto de una montaña, para orar. Y mientras oraba, el aspecto de su rostro cambió, sus vestidos brillaban de blancos.

De repente dos hombres conversaban con él: eran Moisés y Elías, que aparecieron con gloria, hablaban de su muerte, que iba a consumar en Jerusalén.
Pedro y sus compañeros se caían de sueño; y espabilándose vieron su gloria y a los dos hombres que estaban con él. Mientras éstos se alejaban, dijo Pedro a Jesús: –Maestro, qué hermoso es estar aquí. Haremos tres chozas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías. No sabía lo que decía.

Todavía estaba hablando cuando llegó una nube que los cubrió. Se asustaron al entrar en la nube. Una voz desde la nube decía: –Este es mi Hijo, el escogido, escuchadle. Cuando sonó la voz, se encontró Jesús solo. Ellos guardaron silencio y, por el momento, no contaron a nadie nada de lo que habían vist0.

RETABLO DE LA TRANSFIGURACIÓN  JAUME HUGUET

La Iglesia celebra la Fiesta de la Transfiguración del Señor, el día 6 de agosto. También el II DOMINGO DE CUARESMA lo recuerda cada año en la lectura del evangelio. Este acontecimiento de Jesús está narrado en los tres evangelios sinópticos; si bien nosotros leemos este año el episodio según Lucas 9, 28-36, también está recogido en Mateo 18, 1-8 y en Marcos 9, 2-8.

La Iglesia de Oriente celebra esta fiesta, como una de las doce más importantes en su calendario litúrgico, desde el siglo VI. Entre nosotros, la Iglesia de Aragón comenzó a celebrarla ya en el siglo XI. Fue en el siglo XV cuando comenzó a ser representada con profusión en pinturas, esculturas, retablos…

El RETABLO DE LA TRASFIGURACIÓN que hoy aporto está en la catedral de TORTOSA (Tarragona),realizado por JAUME HUGUET (Valls (Tarragona) 1412 – Barcelona 1492) pintor y escultor del gótico. El Retablo está construido en tres calles y la Predela; reproduce escenas de la vida de Jesús, de Moisés: las dos tablas superiores de la calle izquierda son la entrega de las Tablas de la Ley y La Zarza ardiendo; de Elías el profeta: las dos tablas superiores de la calle derecha muestran el poder de Dios en la ascensión de Elías en el carro de fuego y el final de los mensajeros del rey Ococías. Tienen en común que se desarrollan en un monte, como lugar de presencia y encuentro con el Señor; también está presente con frecuencia el símbolo del fuego, la Gloria del Señor, que purifica y santifica. La Predela muestra, en su tabla central, a Jesús como “varón de dolores” de pie en la sepultura y rodeado de los símbolos de la Pasión; a la izquierda, el Arcángel Miguel y Santa Bárbara; a la derecha, Santa Catalina de Alejandría y San Andrés.

Los sinópticos no ponen nombre al monte de la Transfiguración, si bien una tradición que se remonta a San Cirilo de Jerusalén (siglo IV) lo sitúa en el monte Tabor próximo a Nazaret y el lago de Tiberíades.

El presente retablo pintado con trazo sereno y firme, muestra una magnífica expresión de naturalidad. Además de las tablas dedicadas a Moisés y Elías, brevemente insinuadas más arriba, las dos tablas inferiores de las calles laterales hablan de Jesús: a la izquierda La Ascensión, la derecha la Resurrección de los muertos.

Coronando el retablo, está la Crucifixión. La tabla central es la que da nombre al retablo: LA TRANSFIGURACIÓN DE JESÚS con Moisés y Elías a su lado en un blanco brillante resaltado aún más por el dorado color de la divinidad que está entregando Dios Padre a Jesús y, en él, a todos lo que crean en su nombre. La voz del Padre: “Este es mi Hijo, el Elegido. Escuchadlo”, queda representada en el texto de la filacteria. Los apóstoles Pedro, Santiago y Juan están en actitud de adoración y asombro ante lo que están viendo.

De este retablo podemos admirar el brillo de sus colores, el simbolismo presente en cada uno de los detalles, la viveza y la prestancia de la mirada directamente entregada al espectador, la claridad de las pinceladas… además de constituir una magnífica lección catequética y teológica, con lo que el RETABLO DE LA TRANSFIGURACIÓN de HUGUET en la CATEDRAL DE TORTOSA cumple las dos funciones principales del retablo: decorativa y pedagógica.

Javier Agra.

 

10 Marzo 2019 I DOMINGO DE CUARESMA 

EVANGELIO LUCAS 4, 1-13

En aquel tiempo, Jesús, lleno del Espíritu Santo, volvió del Jordán, y durante cuarenta días, el Espíritu lo fue llevando por el desierto, mientras era tentado por el diablo. Todo aquel tiempo estuvo sin comer, y al final sintió hambre.

Entonces el diablo le dijo: –Si eres Hijo de Dios, dile a esta piedra que se convierta en pan. Jesús le contestó: –Está escrito: «No sólo de pan vive el hombre.»

Después, llevándole a lo alto, el diablo le mostró en un instante todos los reinos del mundo, y le dijo: –Te daré el poder y la gloria de todo eso, porque a mí me lo han dado y yo lo doy a quien quiero. Si tú te arrodillas delante de mí, todo será tuyo. Jesús le contestó: –Está escrito: «Al Señor tu Dios adorarás y a él sólo darás culto.»

Entonces lo llevó a Jerusalén y lo puso en el alero del templo y le dijo:
–Si eres Hijo de Dios, tírate de aquí abajo, porque está escrito: «Encargará a los ángeles que cuiden de ti», y también: «te sostendrán en sus manos, para que tu pie no tropiece con las piedras.» Jesús le contestó: –Está mandado: «No tentarás al Señor tu Dios.»

Completadas las tentaciones, el demonio se marchó hasta otra ocasión.

TENTACIONES DE CRISTO BOTICELLI

El PRIMER DOMINGO DE CUARESMA, la Iglesia pone a nuestra consideración el episodio de las Tentaciones de Jesús narradas en el evangelio de LUCAS. También están descritas en los otros dos evangelios sinópticos. Mateo 4, 1-11; Marcos 1, 12-13 evangelio que solamente lo apunta en dos versículos.

De entre la diversidad de versiones que existen en la Historia de la pintura, presento este cuadro que realizó Boticelli en la Capílla Sixtina del Vaticano.

En el primer plano, el pintor nos ofrece una versión de la ofrenda del leproso curado por Jesús, ante el Sumo Sacerdote del momento. La misma escena simboliza todo el Antiguo Testamento en Moisés cuya vida aparece pintada en diferentes momentos, en la pared del fondo. El joven que hace la ofrenda, simboliza a Jesús mismo cuya vida entregada será la ofrenda definitiva.

Entre la multitud de personajes y colores que ha pintado Sandro Boticeli hemos de pensar que aparecen rostros de la época, acaso el mismo papa, sus familiares, personas de la curia y servidores en general. En todo caso la sensación es de encontrarnos en un momento realmente serio y también lleno de ilusionante esperanza. Lo que sucede en LAS TENTACIONES, que las tres versiones del evangelio que lo narran sitúan en un tiempo concreto, será una situación de vida constante en Jesús que vence al mal en todo momento. También será una situación constante de tentación en la Iglesia y en cada una de las personas.

Recuerdo el episodio de “El Gran Inquisidor”, que Dostoievski inserta en su novela “Los Hermanos Karamazov” que es una curiosa recreación de las tentaciones como posibilidad de salvación del mundo. Es la tentación permanente de utilizar el poder, la riqueza, el prestigio para “obrar el bien común”. ¿Acaso no hemos dicho muchas veces, con buenas intenciones: “Si yo tuviera… Haría…”

Las tres propuestas del demonio, que Boticeli sitúa en el cuadro en los tres momentos diferenciados según la lectura del evangelio de hoy, socaban la confianza absoluta y profunda en el Padre Dios. Las tentaciones proponen no creer en Dios, seguir otros caminos de actuación. Las tentaciones proponen que la fuerza y la mente humanas son capaces de crear una tierra feliz, excluyendo a Dios.

Satanás propone un milagro para terminar con el hambre. Jesús, durante toda su vida, propondrá dar de comer al hambriento y construir un mundo sin hambre; pero también propone la unión con Dios, la oración…

Propone Satanás, el poder y la gloria a cambio de servirle a él; Jesús sabe que ese es el camino de nuestra esclavitud: la libertad y la igualdad entre todas las personas está en ser hijos de Dios. Nuestra lucha será para conseguir esa aspiración de igualdad entre las personas según el deseo de Dios para su Reino que ha de iniciarse ya en este mundo.

Propone Satanás el prestigio que deslumbra a los semejantes; Jesús sabe que en servirnos unos a otros está la salvación común; conseguir que los más humillados adquieran la dignidad de personas, serán nuestro trabajo entregado en la unión permanente a Jesucristo, como el Padre nos quiere y nos fortalece por el Espíritu. El pintor sitúa en esta tentación a los ángeles que sirven a Jesús y preparan el altar para la eucaristía.

Javier Agra.

 

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Horarios

Horarios de invierno  ( a partir del 2 de septiembre inclusive)

Misas Mañana Tarde
Laborables 7.25 y 10:00 20:00
Sábados y vísperas 10:00 y 11:30 20:00
Domingos y festivos 10:00, 11:30 y 13:00 19:00 y 20:30

Confesiones:   media hora antes de cada Misa

Cartel horario INVIERNO STBC 2018-19-2

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27 de Agosto 2017 DOMINGO XXI TIEMPO ORDINARIO

EVANGELIO MATEO 16,13-20

¡Qué grandeza de generosidad, de sabiduría y de conocimiento el de Dios!
A él la gloria por los siglos. Amén. Rom. 11

En aquel tiempo, al llegar a la región de Cesarea de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos: ¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?
Ellos contestaron: Unos que Juan Bautista, otros que Elías, otros que Jeremías o uno de los profetas.
Él les preguntó: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo? Simón Pedro tomó la palabra y dijo: Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo. Jesús le respondió: ¡Dichoso tú, Simón, hijo de Jonás!, porque eso no te lo ha revelado nadie de carne y hueso, sino mi Padre que está en el cielo. Ahora te digo yo: tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder del infierno no la derrotará. Te daré las llaves del reino de los cielos; lo que ates en la tierra, quedará atado en el cielo, y lo que desates en la tierra, quedará desatado en el cielo.
Y les mandó a los discípulos que no dijesen a nadie que él era el Mesías.

CRISTO ENTREGA LAS LLAVES A SAN PEDRO

VINCENZO CATENA

Son varios los momentos del evangelio en los que Jesús se dirige al apóstol Pedro con la sensación de que está hablando al coordinador de sus primeros seguidores, a la persona que será la llave de continuación de la inicial iglesia; nosotros nos sentimos afirmados en Jesucristo a través de los apóstoles aglutinados en torno a Pedro. 

El pintor veneciano, Vincenzo Catena (nació entre 1470/80, murió el año 1531) detiene la atmósfera en sus cuadros; sus pinceles se extasían y producen éxtasis en el espectador que se detiene en el tiempo como si fuera un nuevo abad Virila. Este cuadro pintado hacia mil quinientos diecisiete y que podemos visitar en el Museo del Prado, recoge el momento en el que Jesús entrega las llaves al apóstol Pedro. Ningún pasaje bíblico narra esta acción específica, pero son muchos los autores que la pintan recogiendo el frecuente sentir del evangelio en esta atmósfera. Simboliza su autoridad como coordinador de la Iglesia.

Catena presenta a Jesús en “una acción oficial”, sentado en su cátedra ante tres personas jóvenes llenas de vigor y fortaleza que representan a las virtudes teologales: Caridad vestida de blanco; Fe envuelta en su túnica rojo pálido; Esperanza con capa verde. Pedro, con la túnica dorada del apóstol, mantiene su ancianidad con la que se le representa la mayoría de las ocasiones, pero conserva el rostro terso y vital.

Todo el ambiente está idealizado; los rostros son bellos, las formas perfectas, la luz uniforme y colorida, las figuras delicadas proyectan ligeras sombras; la escena traslada al espectador a una situación de calma y serenidad permanentes. Asombrado, el espectador del cuadro, encuentra que destacan en la escena las figuras de Jesús y de la Caridad.

Javier Agra.

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9 de Agosto FIESTA DE SANTA TERESA BENEDICTA DE LA CRUZ

Cuando estoy a punto de mi partida de esta parroquia y removiendo papeles, me encuentro con esta carta, que escribí, en nombre de toda la feligresía, a Edith Stein. El motivo era doble: cumplía 120 años y se inauguraba el monumento que en su honor se levantó a la entrada de la parroquia.

Hoy, me ha parecido oportuno publicarla en nuestra página Web (sin quitar ni añadir nada) para que permanezca grabada y así, quien lo desee, pueda leerla y saborearla.

También en esta ocasión se rememora otra efeméride, en este caso más dramática: el día 9 de agosto de 2017, se cumplirán los 75 años de su martirio en Auschwitz. Una buena ocasión para que no pase desapercibida por ninguno de los feligreses de esta parroquia.

Por mi parte, será el último servicio que, con mucho cariño, preste a esta comunidad a la que he servido durante casi dieciocho años (todos los de este siglo XXI), bajo la sombra de esta  “gigante” de la fe, que es Edith Stein.

Su figura me cautivó desde el principio, cuando el Sr. Cardenal Arzobispo de Madrid, D. Antonio-Mª. Rouco, me propuso su nombre como titular de la parroquia, allá por el año 1998. Me sentí atraído por su personalidad singular, por la profundidad de sus escritos, por su forma de tratar a los suyos, por la valentía con que defendía el papel de la mujer en la sociedad de su tiempo (nada fácil), por el amor a la Eucaristía, a la que dedicaba largos ratos de oración y silencio, por su tesón y ambición en buscar la Verdad que, al fin, encontró al concluir la lectura de la Vida de Santa Teresa de Jesús, que le hizo confesar: “Aquí está la Verdad”.

Tal ha sido el impacto en mi alma que, aunque me marche, la parroquia y ella (Edith), estarán siempre conmigo.

¡Ojalá os ayude a todos un poco más, la lectura de esta carta!

Saludos cordiales.

CARTA A EDITH STEIN

Querida hermana:

Quiero escribirte, pero me pregunto a quién debo dirigir la carta: ¿a Edith Stein o a Teresa Benedicta de la Cruz?; ¿a la feminista ilustrada o a la psicóloga de la “empatía”?; ¿a la profesora universitaria o a la víctima de Auschwitz?; ¿a la intelectual atea o a la conversa católica?; en fin, ¿a la carmelita descalza o a la mártir canonizada por la Iglesia, hoy copatrona de Europa…? ¿O acaso caben todas estas miradas en los ojos de una sola mujer?

  1. Juan-Pablo II dijo de ti que “concentras una síntesis dramática de nuestro tiempo” (cf. Homilía de la Canonización). Se explica así la fascinación que produces en las mujeres y los hombres de hoy. ¿Cómo explicar, si no, que ya a finales del pasado siglo contaras con más de doscientas biografías?

En todas ellas apareces como peregrina de la luz. Entre 1911 y 1913 cuando, a tus 20-22 años, cursas letras germanísticas, historia y psicología, abandonas la fe, pero no la pasión por la verdad ni la inquietud por seguir buscando. Esa incredulidad se va a romper en un momento preciso. Tras la muerte trágica de tu entrañable compañero, Adolf Reinach, ves el rostro de su viuda reflejando un dolor penetrado por la fe e iluminado por la esperanza. “Fue el momento en que se quebró mi incredulidad y resplandeció la luz de Cristo: Cristo en el misterio de la Cruz”, comentarías tu misma en aquella circunstancia.

Caen las escamas de tus ojos, pero necesitas la confirmación de esta fe en Cristo. Y qué alegría aquella mañana en la que, tras diez años de ateísmo, puedes decir con el rostro transfigurado: “¡Esta es la verdad!” (has terminado de leer la vida de Santa Teresa de Jesús).

Luego tendrás que ir reconociendo todo el paisaje que se te ha presentado de repente. ¡Qué bien sabes expresar esto en tu lenguaje de filósofa: “La verdad es una, dirás, pero se descompone en muchas verdades que debemos conquistar una tras otra. Profundizar en una de ellas nos hará ver más lejos y, cuando descubramos un horizonte más amplio, percibiremos desde nuestro punto de partida una nueva profundidad” (cf. Ser finito y ser eterno). En este camino ya no te va a faltar el firme donde apoyarte: “Dios es la verdad. Quien busca la verdad busca a Dios, sea o no consciente de ello” (cf. Carta 536 de 28 de Marzo 1938). Es tu lema: ir a lo esencial, cuidar las raíces. Desde los primeros años sabes que “es más importante ser buena que ser lista” (cf. Autobiografía). Un criterio al que no renuncias jamás y que te abre los ojos a sucesivos descubrimientos.

Que te llames ahora Teresa, y te apellides “de la Cruz” es un signo y un reconocimiento de la vocación que experimentas y a la que quieres responder hasta el fin. Lo confiesas como quien ha sido agraciada con unos ojos nuevos: “Hoy sé mucho mejor lo que significa haberse desposado con el Señor bajo el signo de la Cruz. Desde luego, nunca se llegará a comprender plenamente, porque es un misterio” (cf. Carta 573 de 9 de diciembre  1938).

Hasta ahora habías tocado la corteza del árbol. Hoy palpas sus raíces, al descubrir sorprendida, el sentido de la Cruz. Si Teresa de Jesús te conduce a la Iglesia, Juan de la Cruz te abre las puertas del Carmelo, al mostrarte la Ciencia de la Cruz, expresión ésta que no es sólo el título de una obra tuya, sino que es, sobre todo, la marca de tu espiritualidad y la historia más íntima. Sus páginas ¿revelan la verdadera clave de tu vida como mujer, como creyente, como carmelita, como mártir? Es tu último libro, tu testamento espiritual. No importa que lo dejes inacabado. Se convertirá en la culminación de tu obra. Mejor, de la obra de Dios en ti, ya que lo concluirás, no con tinta sino con sangre, no con la pluma sino con la vida.

Quieres dejar bien claro que el protagonismo de todo este proceso no es Teresa Benedicta, sino Cristo; el Crucificado es Él. Así lo proclamas:”Ningún corazón humano ha penetrado jamás en una noche tan oscura como el Verbo Encarnado en Getsemaní y en el Gólgota. Ningún espíritu humano podrá, por mucho que investigue, penetrar en el secreto del misterio divino del Hombre Dios en la Cruz” (cf. Ciencia de la Cruz).

La cruz cristiana representa para ti el otro nombre del amor, la señal y el camino de “la unión nupcial con Dios para la cual ha sido creada el alma”. Y así lo subrayas: “Esta unión se obtiene por la cruz, se consuma en la cruz y va marcada por toda la eternidad con el sello de la cruz”. (cf. Ciencia de la Cruz). Sabes y confiesas que “estamos en el mundo para servir a la Humanidad”. Y llegas a la situación límite de la entrega, al descubrir y aceptar en la plenitud de tus 50 años, el sentido de la muerte absurda y cruel. Como la de Cristo. Basta evocar un nombre: Auschwitz.

Permíteme terminar esta carta que con amor te dirijo en este día, 12 de Octubre, día en que cumplirías 120 años, resumiendo una preciosa observación tuya: “Todos estamos llamados a ser imagen de Cristo”. ¿Existe un modo femenino de avanzar hacia esta meta? Sí: María

Hermana Teresa, tu historia seguirá siendo una referencia para tantos hombres y mujeres perdidos en la noche. Tú proclamas con Jesús que “todo el que busca halla”, porque tienes la experiencia de que, en este juego, es Dios quien comienza la búsqueda y quien termina por dejarse encontrar.

Esta Parroquia, que el Señor ha querido poner bajo tu tutela, quiere aprender de ti tu amor a la Iglesia por la que entregaste tu vida; tu amor y devoción a la Eucaristía, donde te sumergías, en largos ratos de oración, creciendo en tu fe y entrega generosa a los demás. Este Monumento, que hoy inauguramos, nos recuerde siempre el compromiso de imitarte, para vivir con audacia y valentía nuestra fe cristiana, como tú lo hiciste.

“¡Sé nuestra intercesora en la tribulación! Edith, ruega por nosotros” (cf. Himno).

D. José Millan.

 

 

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PEREGRINACIÓN A FATIMA 27-28-29 de Octubre

«Este año es el Centenario de las apariciones de Nuestra Señora de Fátima en la Cova de Iría. La Virgen “visitó” Portugal, mientras en Europa ocurría la sangrienta Primera guerra mundial. El ejército portugués con 45 mil hombres partió de Lisboa tres días antes de la primera aparición y fue derrotado en abril de 1918 en la cruel batalla de Lys. Dicho país sufría la secularización. 

La Virgen María confió su mensaje a tres pastorcitos: Lucía, Jacinta y Francisco, el cual no perdió su actualidad. En el centro del mensaje está la oración diaria del rosario por la paz. ¿Por qué no la misa diaria? Sor Lucía hizo esta pregunta y María respondió que no todos pueden ir cada día a misa, pero sí pueden llevar el rosario y rezarlo. 

Diversos pontífices peregrinaron a Fátima un 13 de mayo: Pablo VI en 1967, Juan Pablo II en 1982, 1991 y en el año 2000. Benedicto XVI en el año 2010 y el papa Francisco fue el pasado 12 y 13 de mayo del 2017 » 

La parroquia organiza, con este motivo,  los días 27, 28 y 29 de Octubre una peregrinación a Fátima, dirigida por D. José MIllán.

Para inscripciones e información preguntar en horario de despacho de la Parroquia.

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26 de Julio 2017 Festividad de San Joaquín y Santa Ana

MATEO 13,1-9

Aquel día, salió Jesús de casa y se sentó a orillas del mar. Y se reunió tanta gente junto a él, que hubo de subir a sentarse en una barca, y toda la gente quedaba en la ribera. Y les habló muchas cosas en parábolas.

Decía: «Salió un sembrador a sembrar. Y al sembrar, unas semillas cayeron a lo largo del camino; vinieron las aves y se las comieron. Otras cayeron en pedregal, donde no tenían mucha tierra, y brotaron enseguida por no tener hondura de tierra; pero en cuanto salió el sol se agostaron y, por no tener raíz, se secaron. Otras cayeron entre abrojos; crecieron los abrojos y las ahogaron. Otras cayeron en tierra buena y dieron fruto, una ciento, otra sesenta, otra treinta. El que tenga oídos, que oiga.»

SAN JOAQUÍN Y SANTA ANA JUAN CARREÑO DE MIRANDA (2)

SANTA ANA ENSEÑANDO A LEER A LA VIRGEN

Pintado por JUAN CARREÑO DE MIRANDA el año 1674, se conserva en el MUSEO DEL PRADO

JUAN CARREÑO DE MIRANDA (Avilés 1614 – Madrid 1685) fue un pintor del Barroco que se formó y trabajó en Madrid, en diferentes iglesias y conventos. Además de los cuadros “decorativos” y para Retablos, muchas de sus obras son pinturas murales.

Los abuelos de Jesús, San Joaquín y Santa Ana, estuvieron presentes en la devoción cristiana desde un momento muy temprano. Su figura se toma del apócrifo PROTOEVANGELIO DE SANTIAGO, escrito al comienzo del siglo segundo y que narra el nacimiento, infancia y adolescencia de María. Esta narración del nacimiento de María, recuerda el episodio del nacimiento de Samuel en el Primer Libro de los Reyes. En toda la historia de la cristiandad ha estado muy presente en diferentes festividades de María, en la literatura, en la pintura…

Esta pintura rica en matices y colores, sobre un fondo de cortinaje oscuro, recibe la luz de nuestra derecha abierta a un luminoso pasillo que enmarca la estancia a partir de una columna salomónica. La luz se centra en los rostros y las manos, así los llena de vida y expresión pacificadora y gozosa. Es un tema muy frecuente en nuestra cultura católica y muy querido por las personas creyentes.

Carreño de Miranda, recoge el momento en el que Santa Ana, enseña a leer a María, una jovencita atenta a la tarea, especialmente iluminada, tanto que su brillante rostro reparte luz en derredor; su padre, San Joaquín, está íntimamente presente en esta escena como, seguramente, en todos los momentos de la vida de María. El pincel lleno de maestría y soltura del autor, da personalidad a cada una de las tres personas de la familia. El coro de ángeles, sonrientes y bulliciosos, sirve para entroncar con la divinidad esta escena de la vida de cada día de una familia.

La escena sucede sobre unas gradas alfombradas. Sobre la cabeza de María ya observamos la corona de doce estrellas, que es uno de los símbolos con los que conocemos a la Inmaculada, recordando el versículo primero del capítulo doce del Apocalipsis de San Juan. La cabeza de Santa Ana, ocupa el vértice de esta composición piramidal; en ella está la presencia serena, atenta, infinitamente amable de una madre que cuida la dulce confianza de su hija, mientras el padre sonríe lleno de ilusión y paz.

FELICIDADES A TODOS LOS ABUELOS que llenan de cariño este mundo; felicidades a todas las familias.

Javier Agra

 

 

 

 

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25 de Julio 2017 FIESTA DE SANTIAGO APOSTOL

EVANGELIO Mateo 20, 20 – 28

En aquel tiempo, se acercó a Jesús la madre de los hijos de Zebedeo con sus hijos y se postró para hacerle una petición.

Él le preguntó: «¿Qué deseas?».

Ella contestó: «Ordena que estos dos hijos míos se sienten en tu reino, uno a tu derecha y el otro a tu izquierda».

Pero Jesús replicó: «No sabéis lo que pedís. ¿Podéis beber el cáliz que yo he de beber?».

Contestaron: «Podemos».

Él les dijo: «Mi cáliz lo beberéis; pero sentarse a mi derecha o a mi izquierda no me toca a mí concederlo, es para aquellos para quienes lo tiene reservado mi Padre».

Los otros diez, al oír aquello, se indignaron contra los dos hermanos. Y llamándolos, Jesús les dijo:

«Sabéis que los jefes de los pueblos los tiranizan y que los grandes los oprimen. No será así entre vosotros: el que quiera ser grande entre vosotros, que sea vuestro servidor, y el que quiera ser primero entre vosotros, que sea vuestro esclavo.

Igual que el Hijo del hombre no ha venido a ser servido sino a servir y a dar su vida en rescate por muchos».

RIBERA SANTIAGO MUSEO BELLAS ARTES SEVILLA

SANTIAGO EL MAYOR, RIBERA

MUSEO BELLAS ARTES DE SEVILLA

Numerosos autores han pintado cuadros de los apóstoles, de modo que conservamos muchos apostolarios o colecciones completas de los apóstoles. Con frecuencia conocemos varias versiones realizadas por un mismo autor, así ocurre con el Greco, también con JOSÉ RIBERA “EL ESPAÑOLETO” del que presentamos este cuadro entre los diferentes que ha pintado sobre el apóstol Santiago. Podemos admirar alguno de sus apostolarios en el Museo del Prado; éste, cuya imagen adjunto, está en el MUSEO DE BELLAS ARTES DE SEVILLA.

La estética se repite. Los apóstoles son pintados, las más de las veces, de medio cuerpo, en primer plano y con fondo oscuro. Se les distingue por los atributos que la tradición les ha colocado y, en su mayor parte, expresa el instrumento con el que murió mártir.

Nuestro apóstol mira serenamente al espectador, de frente, de forma directa y casi en misteriosa conversación. Es muy visible el libro que sostiene en su mano, alusión clara al evangelio que predicó; el manto de un brillante rojo habla del martirio que sufrió decapitado con espada; el manto está sujeto con la concha del peregrino, también indica su condición de peregrino el cayado apoyado en la penumbra de la derecha.

Alberto Durero tiene una pintura llena de vigor y fortaleza en la expresión, sobre el martirio de Santiago.

Este juego de luces y sombras, de claroscuro presente en este autor y en otros del Siglo de Oro español es una estética aprendida de Caravaggio. Ribera, pertenece a la pintura realista, notamos las rugosidades de las manos, hasta una tímida negrura en alguna uña. Nos presenta al peregrino lleno de energía y vigor, reconfortado siempre con la fuerza de la Palabra que enseña hasta el confín de la tierra.

La figura de Santiago está presente en el evangelio desde el inicio de la vida pública de Jesús, según los datos es uno de los que acompañan al maestro en ocasiones especiales. Su primera aparición es el momento de la llamada cuando Jesús caminaba por la orilla del lago de Genesaret, también llamado lago Tiberíades o mar de Galilea, vio a dos hermanos, Pedro y Andrés, que estaban pescando, los llamó para seguirle y convertirlos en pescadores de hombres. También, llamó a los hermanos Santiago y Juan, que estaban remendando redes en una barca, con su padre Zebedeo, (MATEO 4, 21-22). Jesús les puso a ambos, el sobrenombre de “Boanerges”, que significa “hijos del trueno” (MARCOS 3, 17), porque eran muy impulsivos, directos y fogosos. En una ocasión, Jesús no fue bien recibido por los samaritanos y los hermanos le preguntaron a Jesús si quería que hicieran bajar fuego del cielo para acabar con ellos (LUCAS 9, 54).

Santiago estuvo presente, junto con su hermano Juan y con Pedro, en la curación milagrosa de la suegra de Pedro (MARCOS 1, 29-30) y en la resurrección de la hija de Jairo (LUCAS 8, 51 – 52). Con ellos, fue testigo ocular de la Transfiguración de Jesús (LUCAS 9, 28.29). Lo acompañó de cerca durante su agonía en el huerto de Getsemaní (MATEO 26, 37).

Fue el primer mártir entre los Apóstoles. Murió en Jerusalén en el año 44, por orden de Herodes Agripa I, quien persiguió a los cristianos para quedar bien con los judíos. La tradición sobre su evangelización de España se mantiene en una nebulosa, pero es nuestro patrono y lo queremos, lo honramos y le rogamos que nos tenga presentes ante el Padre Dios.

Javier Agra.

 

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DESPEDIDA

Antes de que os enteréis por otros medios, aprovechando nuestra página web, para quienes la frecuentáis, me pareció oportuno comunicaros la noticia de que, llegado el momento establecido, me ha sido aceptada la petición que hice, hace ahora casi dos años, de mi renuncia a ser párroco de Santa Teresa Benedicta de la Cruz.

Hace unas semanas se me comunicó esta decisión, pero por delicadeza y por el consejo de la superioridad, me pidió que lo tuviera en reserva, hasta la fecha del día 13 de julio en que se hizo público. Muchos de vosotros suponíais que no tardaría en llegar.

Me sustituirá otro sacerdote, muy querido por muchos de vosotros, a quien conocéis y espero que ayudéis y estiméis: D. ANDRÉS GARCIA SERRANO, que ha servido en esta parroquia, como adscrito primero, y luego, Vicario parroquial, dese hace dos años.

Que estas líneas sirvan para despedirme de todos vosotros, con un «hasta luego», no sin antes agradecer cuantos detalles me habéis mostrado en estos casi 18 años (todos los que llevamos de este siglo) en mi ejercicio de párroco de esta queridísima parroquia.

Quiero asumir lo que nos recordaba el Papa, el pasado mes de mayo, en la capilla de Santa Marta: «El verdadero pastor sabe despedirse bien de su iglesia, porque sabe que no es el centro de la historia, sino el hombre libre, que ha servido sin componendas y sin apropiarse de la grey». Y sigue diciendo: «…Llega el momento en que el Señor nos dice: ve a otra parte, ve allá, ven aquí, ven a mí. Y uno de los pasos que debe hacer un pastor también es prepararse para despedirse bien, no despedirse a medias…»

Y esto es lo que deseo llevar a cabo. Habrá su momento de hacerlo más solemne. Ya se os comunicará el día y la hora, que ocurrirá después de las vacaciones.

Por tanto y, recordando al Apóstol, Pablo, puedo decir: «… el momento de mi partida es inminente. He combatido bien mi combate, he corrido hasta la meta, he mantenido la fe… el Señor, juez justo, me premiará en aquel día… el me ayudó y me dio fuerzas para anunciar íntegro el mensaje…»

«Yo planté,  Apolo regó, pero Dios fue el que dio el crecimiento» (1 Cor, 3).

Sólo me resta decir que dejo la parroquia contento. No tengo ningún apego ni humano ni material hacia ella. Puse un gran interés y esfuerzo en levantar, con la ayuda de muchos, un templo moderno, acogedor, digno y agradable (porque me gusta la arquitectura), donde se pudieran celebrar y vivir los misterios de nuestra fe con la belleza y armonía que requieren. La «otra iglesia» que había que construir (la de las personas), como lo manifesté el día de su inauguración, también se va ha logrando. Poco a poco, la «parroquia humana» va creciendo y se vislumbra la vida y actividad de la misma, como su alta torre, desde muchas partes de la diócesis.

José Millan

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16 JULIO 2017 DOMINGO XV TIEMPO ORDINARIO

EVANGELIO MATEO 13, 1 – 23

PARÁBOLA DEL SEMBRADOR

Aquel día, salió Jesús de casa y se sentó junto al lago. Y acudió a él tanta gente que tuvo que subirse a una barca; se sentó, y la gente se quedó de pie en la orilla. Les habló mucho rato en parábolas:

«Salió el sembrador a sembrar. Al sembrar, un poco cayó al borde del camino; vinieron los pájaros y se lo comieron. Otro poco cayó en terreno pedregoso, donde apenas tenía tierra, y, como la tierra no era profunda, brotó en seguida; pero, en cuanto salió el sol, se abrasó y por falta de raíz se secó. Otro poco cayó entre zarzas, que crecieron y lo ahogaron. El resto cayó en tierra buena y dio grano: unos, ciento; otros, sesenta; otros, treinta. El que tenga oídos que oiga».

Se le acercaron los discípulos y le preguntaron:

«¿Por qué les hablas en parábolas?».

Él les contestó:

«A vosotros se os ha concedido conocer los secretos del reino de los cielos y a ellos no. Porque al que tiene se le dará y tendrá de sobra, y al que no tiene se le quitará hasta lo que tiene. Por eso les hablo en parábolas, porque miran sin ver y escuchan sin oír ni entender. Así se cumplirá en ellos la profecía de Isaías: «Oiréis con los oídos sin entender; miraréis con los ojos sin ver; porque está embotado el corazón de este pueblo, son duros de oído, han cerrado los ojos; para no ver con los ojos, ni oír con los oídos, ni entender con el corazón, ni convertirse para que yo los cure».

¡Dichosos vuestros ojos, porque ven, y vuestros oídos, porque oyen! Os aseguro que muchos profetas y justos desearon ver lo que veis vosotros y no lo vieron, y oír lo que oís y no lo oyeron.

Vosotros oíd lo que significa la parábola del sembrador:

Si uno escucha la palabra del reino sin entenderla, viene el Maligno y roba lo sembrado en su corazón. Esto significa lo sembrado al borde del camino.

Lo sembrado en terreno pedregoso significa el que la escucha y la acepta en seguida con alegría; pero no tiene raíces, es inconstante, y, en cuanto viene una dificultad o persecución por la palabra, sucumbe.

Lo sembrado entre zarzas significa el que escucha la palabra; pero los afanes de la vida y la seducción de las riquezas la ahogan y se queda estéril. Lo sembrado en tierra buena significa el que escucha la palabra y la entiende; ése dará fruto y producirá ciento o sesenta o treinta por uno».

El-sembrador VAN GOGH

SEMBRADOR  VINCENT VAN GOGH 1888

Vincent Van Gogh nació en Zundert (Holanda) 1853 – murió en Francia un 29 de julio de 1890. Durante los treinta y siete años de su vida, VAN GOGH dedicó mucho tiempo de su trabajo como pintor a ensalzar la naturaleza. El campo y sus quehaceres están presentes en su arte. Tuvo amistad con Gauguin, cito este detalle porque son diversos los temas coincidentes en la pintura de ambos; compartieron casa en Arlés, de donde salieron muchas de las obras más nombradas de Van Gogh.

Este campesino que está sembrando cuando el sol va vencido, está casi integrado en la tierra que siembra, lleva muchas horas del día en la misma tarea y aún tiene la energía con la que comenzó su trabajo, firme el paso, mirada al frente, ágil el movimiento del brazo. El sol y la intensidad de su luz presiden el cuadro, tal vez por esa fuerza de la luz, seguramente por el amor del sembrador a la tierra que cuida, el pintor ha insertado a la persona que siembra entre los tonos de la tierra.

Este cuadro recuerda las pinturas Impresionistas. Los colores malvas y azulados de esta tarde cuando el sol está a punto de caer, la pincelada suelta y amplia, la textura casi de oleaje táctil de este lienzo al óleo que presenta Van Gogh invita al acercamiento del que observa el cuadro. Los colores son surcos y semilla en la tierra; las aves que llegan a comer grano son continuación del amplio trazado del pincel. El espectador conecta con la sensibilidad del autor, conecta igualmente con la luz y la temperatura de la tarde, con la textura de la tierra y el leve sonido de la semilla al quedar implantada entre la fina tierra donde germinará más tarde.

“La parábola del sembrador”, que leemos este domingo, es la primera de las parábolas que cuenta el evangelista Mateo, después de una serie de discursos y milagros. Se encuentra en los tres sinópticos: Mateo 13, 1 – 9; Marcos 4, 1 – 9; Lucas 8, 4 – 8. Además la podemos leer en el apócrifo “evangelio según Tomás, 9”, encontrado en los rollos de Nag Hammadi en Egipto. Durante diversos domingos continuaremos con diversas parábolas con las que Jesús enseña que el Reino de Dios ya está entre nosotros pero no manifestado en su plenitud.

Ahora somos nosotros, cada persona individual y la comunidad en su conjunto, quienes hemos de conocer y cultivar nuestra tierra personal y también la tierra del mundo, hemos de mullir y escavar bien el terreno. El Señor Jesús es el sembrador, nosotros hemos de querer y trabajar para que la semilla caiga en tierra buena. Estamos en tiempo de siembra, estamos en tiempo de paciencia, trabajo constante y sosegado, de esperanza e ilusión, de oración y de trabajo.

Javier Agra.

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CALENDARIO DE ACTIVIDADES PARROQUIALES Y GRUPOS DE MATRIMONIOS

Textos de Mayo para preparar la formación. Cap. 8 Amoris Laetitia y Oración

Pinchar el enlace: AMORIS LAETITIA CAPITULO 8

Textos de Marzo para preparar la formación. Cap. 6 Amoris Laetitia y Oración

Pinchar el enlaceAMORIS LAETITIA CAPITULO 6

Calendario de actividades de la Parroquia 2017

Pinchar el enlacecalendario-stbc-2017

Textos de Octubre para preparar la formación. Cap. 1 Amoris Laetitia y Oración

Pinchar el enlace: octubre-cap-1-de-la-al-y-oracion

Textos de Noviembre para preparar la formación. Cap. 2 Amoris Laetitia y Oración

noviembre-cap-2-de-la-al-y-oracion

Textos de Enero para preparar la formación. Cap. 4  Amoris Laetitia y Oración

enero-cap-4-de-la-al-y-oracion

AMORIS LAETITIA CAPITULO 5

 

 

 

 

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CONVIVENCIA FAMILIAR EN SANTA MARIA DE LA VID Y SEMANA SANTA RURAL

Benicásim – Convivencia familiar 17

BENICASIM  – Del 26 al 30 de Agosto

“Para hacer efectiva esa prolongación de la paternidad en una realidad más amplia, las comunidades cristianas están llamadas a ofrecer su apoyo a la mision educativa de las familias (…) Para favorecer una educación integral necesitamos reavivar la alianza entre la familia y la comunidad cristiana

(Papa Francisco, Amoris Laetitia, 279).

05 Grupo (2)

 

 

 

 

Información

Mañanas: María Postigo
Tel: 661 26 99 34
maria@gutierrezpostigo.com

Tardes: Luciano Ochoa
Tel: 646 49 40 84
lochoa@innovataxfree.com

Precios

4 días pensión completa (IVA incluido)

  • 0-3 años: gratis
  • 4-7 años: 88€
  • 8-12 años: 100 €
  • 13-16 años: 108 €

Adultos: a partir de 17 años: 156€

Inscripción

Puedes rellenar este formulario

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TIEMPO DE CUARESMA

El próximo miércoles, día 1 de marzo, da comienzo el tiempo de Cuaresma, en el que se invita a todo cristiano a entrar dentro de sí mismo, para mejorar nuestra vida cristiana, potenciando aquellos valores que se han ido borrando con el tiempo y, si es necesario, provocando la conversión.

hijo

Qué ha significado la Cuaresma a lo largo del tiempo?

La fiesta de Pascua es el centro y cumbre del año litúrgico. Es la fiesta más importante de los cristianos. La resurrección de Jesús da sentido a nuestra fe: “si Cristo no ha resucitado, vana es nuestra fe…Si nuestra esperanza en Cristo no va más allá de esta vida, somos los más miserables de todos los hombres” dirá San Pablo. (1º Cor. 15, 12-21).

Esta gran fiesta requiere una preparación, que tiene lugar en la Cuaresma, con la prolongación en la Pascua, durante cincuenta días.

La Cuaresma se desarrolló poco a poco, como consecuencia de la preparación de los adultos al bautismo en la Vigilia pascual; con la reconciliación de los penitentes públicos, para que se incorporarían a  la comunidad en triduo sagrado y finalmente con la preparación de la comunidad a la gran fiesta d la pascua.

A final del siglo II se fijó un domingo como Pascua anual, como aniversario de la pasión y muerte de Jesús.

La Cuaresma empezó con un ayuno  comunitario de dos días, que dio lugar al triduo pascual: viernes y sábado (días de ayuno) y el domingo. El ayuno tiene el sentido pascual, de que se participa en la muerte y resurrección de Cristo, y escatológico, es decir, de espera de la vuelta del Señor al final.

A mediados del s. III, el ayuno se extiende a tres semanas, coincidiendo con el tiempo de preparación de los catecúmenos para el bautismo en la vigilia pascual.

A finales del s. IV se extendió el triduo al jueves, día de reconciliación de los penitentes y se contaron cuarenta días de ayuno, que comenzaban con el miércoles de ceniza.

A partir del s. XI, desaparece la penitencia pública, se extendió por todo el mundo la imposición de la ceniza como señal de penitencia.

Con el concilio Vaticano II, la reforma litúrgica hace resaltar más el sentido bautismal y penitencial del tiempo de Cuaresma:

  1. Una cuarentena de preparación, renovación, retiro;
  2. para toda la Iglesia, las comunidades cristianas;
  3. con vistas al misterio pascual;
  4. por medio de las celebraciones, grupo de trabajo, prácticas cristianas

Los cuarenta días responden al retiro de Cristo en el desierto, número simbólico que equivale al tiempo de decisión y prueba del hombre pecador.

La Cuaresma es, pues, preparación al bautismo (de los adultos), a la reconciliación (de los pecadores) y a la identificación con la Pascua de Cristo (de toda la Iglesia). Período de iniciación o reiniciación cristiana, apropiado para celebrar la penitencia o de revisión pastoral.

En la Parroquia vamos a tener, este año, la oportunidad de vivirla de un modo peculiar. Dentro de pocas semanas se conmemorará el Centenario de las apariciones de la Virgen de Fátima. Con este motivo, la Parroquia de Santa Teresa Benedicta de la Cruz, va a comenzar este tiempo, concretamente el día 5,  I Domingo de Cuaresma, en la misa de las 13,00h, recibiendo la imagen de la Virgen de Fátima, que después visitará los hogares que lo hayan solicitado, durante toda la semana, del 5 al 12 de marzo. Concluiremos en este último día con la coronación de la imagen.

Durante seis JUEVES: 9, 16, 23 y 30 de MARZO y 6 de ABRIL, habrá unas charlas preparatorias, a las 20,30 h., siguiendo a S. Luis-Mª. Grignion de Monfort, para culminar, el DOMINGO DE LA MISERICORDIA, día 20 de ABRIL, con la consagración de la Parroquia, dentro de la misa de 13,00h.

PARA RECORAR

 MIÉRCOES DE CENIZA: 1 DE MARZO

Imposición de la Ceniza en todas las misas: 07,25, 10,00 y 20,00h.

Ese día es de ayuno y abstinencia

VIERNES DE CUARESMA:

Ejercicio del VIA CRUCIS a las 19,00h

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