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Estaba a punto de consumirse el año 1998, cuando el Sr Cardenal, D. Antonio-María ROUCO VARELA, me comunicó, en el retiro de Adviento a los sacerdotes, que la parroquia a la que me destinaría, se iba a titular: SANTA TERESA BENEDICTA DE LA CRUZ. Acababa de ser canonizada por el Papa S. Juan Pablo II, el 11 de octubre de ese mismo año.

Pero el decreto de la creación de la misma no se hizo efectivo hasta el 15 de noviembre del año 1999, desmembrándose de la parroquia de S. Víctor.

No deberían pasar los tres meses para que tomara posesión de la parroquia. El hecho ocurrió el 20 de febrero del año 2000. Previamente se había habilitado un terreno, cedido por el Ayuntamiento de Madrid, donde se instaló un prefabricado modular (popularmente conocido por “barracón), nuevo y muy digno, en el que se desarrollarían las actividades y celebraciones propias de una parroquia, mientras se preparaba y se construía el definitivo complejo parroquial.

La toma de posesión estuvo presidida por el obispo auxiliar, D. Eugenio Romero Pose (q. e. p. d), acompañado por los vicarios: D. Tomas Juárez y D. Javier Cuevas y varios sacerdotes del arciprestazgo.

El proyecto de construcción del nuevo complejo iba bastante avanzado. Ya en mayo del 2000 se había logrado la licencia del ayuntamiento para iniciar su desarrollo. Por este motivo, el día 6 de junio del mismo año, en la fiesta de Pentecostés, tuvo lugar la celebración y bendición de la “primera piedra”, a cargo del Sr. Cardenal. Y hubo de realizarse en la acera, pues en el “barracón” no se podía acoger a la gran multitud de feligrés que asistieron. Esta “primera piedra” está colocada en la punta del vértice, junto a la torre.

Pasó todo el año 2000. Y, como regalo de reyes del siguiente año, se empezó la edificación del nuevo templo. Era un día 8 de enero de 2001. ¡Llovía a cántaros!

Como toda obra de estas características y de una singularidad especial, como lo era en este caso, no estuvo exenta de dificultades y problemas. El templo no se parecía a ninguno de los hasta ese momento construidos. Era de unas líneas perimetrales desconocidas. Su arquitecto, D. Carlos Pinilla Utrilla, y todo el personal del estudio técnico “CP”, tuvo que emplearse a fondo.

Las obras se prolongaron hasta diciembre del año 2002. Fue el día 15 de Diciembre de ese año cuando tuvo lugar la bendición y consagración del nuevo templo y el altar. Como de costumbre, fue el Sr Cardenal, D. Antonio María Rouco Varela quien lo presidió, con la asistencia de los responsables de obras del Arzobispado, sacerdotes del arciprestazgo, los técnicos y arquitecto y numerosísimo público.

El edificio material: Templo, Capilla del Santísimo y Penitencial, Aulas de catequesis y guardería, ya estaba levantado, aunque faltaban restos del mismo que se irían completando con el tiempo: Aula Cultural y salón adyacente, Garaje, Cripta-Columbario, etc. Después de todo esto, era importante la construcción de ese otro “templo espiritual” que, a partir de ese mismo día, para no perder el entusiasmo, nos disponíamos a levantar.

Se han cumplido 13 años del complejo parroquial, y pronto los 16 del inicio como parroquia. Poco a poco se yergue ese edificio que, en este caso, está hecho de “piedras vivas que entran en la construcción de una casa espiritual…” (cfr. 1 Pedro 2, 5).

Lo demuestran los cientos de niños y adolescentes que han recibido los sacramentos del bautismo y confirmación, de donde, pasados los años, como es natural, algunos, tras una intensa y sería formación catequética, han descubierto su vocación al sacerdocio y vida consagrada y a la formación de familias cristianas, en el matrimonio.

Edith-Stein-2Y no podemos olvidar la labor que el equipo de Cáritas parroquial está desarrollando, empezando desde los orígenes con el chabolismo, así llamado de “Pitis “, hasta la preocupación de varios niños que, en los colegios de la zona, (dentro de los límites de la parroquia no hay colegios) están subalimentados. Para este fin, un grupo de familias está comprometiéndose, pidiendo colaboraciones o ayudas para solucionar este problema.

Es digno de tener en cuenta, en esta misma línea, la disponibilidad generosa del grupo de jóvenes quienes, cada fin de semana se acercan al centro de la ciudad para llevar un poco de calor: cariño y alimento caliente, a los menesterosos que hacen noche en las aceras de la gran urbe. Otros, en cambio, dirigen el tiempo libre de sus fines de semana en el voluntariado con personas deficientes mentales y físicos.

Cada vez se nota más la asistencia a las celebraciones litúrgicas, a las que cada uno aporta su granito de responsabilidad para el buen desarrollo de las mismas: sea participando en el coro de las eucarísticas, sea en el ejercicio de los distintos ministerios, sea manteniendo la limpieza del lugar celebrativo que, dicho sea de paso, llama la atención a los que se acercan a visitar la parroquia, quedando impactados por su pulcritud.

Son tantos detalles los que podríamos señalar que nos robarían espacio para otras cosas. Pero era necesario subrayar para descubrir que ciertamente el “edificio espiritual” crece porque se sigue construyendo. Esperemos que a esta parroquia se la conozca no sólo porque su torre es alta y esbelta, sino también porque sus feligreses van creciendo en “santidad y gracia”, en amor al Señor y a la Iglesia, de tal modo que sus hechos los perciban todos aquellos con quienes contacten, contagiándolos del afecto y la dedicación que muestran hacia su parroquia.

Todo este esfuerzo ha sido fruto de la buena disponibilidad de todos. Fruto que ahí queda, aunque las personas cambien. Cómo no reconocer a los sacerdotes que, con su trabajo se han logrado metas bien altas.

D. José María, el primer sacerdote, que se ordenó en esta parroquia y del que hablaré más adelante. D. Fulgencio Espa (Ful) que comenzó de seminarista, diácono después y ordenado sacerdote en mayo de 2003. D. Mariano Funchal, como D. Fulgencio, empezó con su etapa final de seminario, ordenado sacerdote en 2009.

D. Andrés Garcia Serrano, profesor de Sagrada Escritura en la universidad de S. Dámaso, se incorporó en el año 2011, como adscrito. Y finalmente, en este curso, la presencia del nuevo vicario parroquial D. Jorge Vargas, sacerdote de nacionalidad argentina.

Cada uno con su peculiaridad, dedicación, entrega y entusiasmo ha logrado que la parroquia crezca y se va desarrollando, en el orden espiritual y formativo, con fuerza y vitalidad

La crisis económica que hemos padecido ha retardado el que el nuevo barrio de “Arroyofresno II” viera la luz a su tiempo, que estaba previsto para el 2008. Ya se están incorporando familias a las nuevas viviendas, de momento cerca de mil de las 2.800 proyectadas. Esto aumenta el trabajo y como consecuencia la necesidad de sacerdotes o colaboradores. Esperamos que pronto se resuelva.

Edith Stein

No se puede olvidar el interés que por parte de todos se ha mantenido, aún a pesar de la crisis, para que la economía de la parroquia no se resintiera. Prácticamente se ha devuelto al Arzobispado más de dos terceras partes del coste de su construcción, que se elevó a más de 1.800.000€.

Toda obra humana está hecha de aspectos buenos y menos buenos, de acontecimientos agradables y menos agradables. Cuatro cosas quisiera recordar en esta breve historia, para que no se olviden, dos buenas y otras dos menos buenas. Empiezo por éstas últimas:

A) La primera es el gran susto proporcionado por el desprendimiento del falso techo de madera, acaecido el 10 del mes de julio del año 2010. Gracias a Dios el suceso no causó más que desperfectos e incomodidades que tuvimos que aguantar hasta iniciado el año 2011. Se ha resuelto felizmente con seguridad y mejor que el anterior.

B) La segunda es el fallecimiento de D. José María Valero quien, tras larga y penosa enfermedad, marchó a la casa del Padre el 2 de julio de 2015. Estuvo desde los principios de la parroquia. Se ordenó de diácono, y esperó se construyera el templo, para recibir la ordenación de presbítero el día 11 de enero de 2003, en la misma parroquia.

Las otras dos noticias buenas son:

A) La colocación de la imagen del Pantocrator. Yo tenía en mis escritos iniciales que en esta parroquia tenía estar presidida por dicha imagen. Es bueno que se sepa que fue un regalo de una familia que quiere mucho a esta parroquia, para agradecérselo. Su colocación hubo de retrasarse por coincidir con la caída del falso techo.

B) Otro regalo es el monumento a la Santa que se encuentra a la entrada del complejo parroquial. Es obra del artista mejicano Carlos Terrés quien, por mediación de otra familia de la parroquia, que fue quien la donó, se inauguró el día que la Santa nació, 12 de octubre de 2011. Vino a bendecirla y presidir la eucaristía, D. Juan Antonio Martínez Camino, obispo auxiliar de Madrid

Estos son los acontecimientos más destacados de tan breve historia de nuestra parroquia.

¡Y la parroquia sigue! Ella fue y siguiendo siendo, el referente institucional del Barrio de Arroyofresno. Es, sin duda alguna, el lugar de referencia, el punto de encuentro, la casa común en la que todos, tanto mayores como adolescentes y jóvenes, hallan ocasión o excusa para sus planes. Pues ¡Deo gratias!